Lo que comenzó como una denuncia estudiantil sobre las condiciones de los sanitarios del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (CETMAR) 05 de Salina Cruz terminó generando una disputa entre la versión de la familia y la dirección del plantel.
Un estudiante de tercer semestre difundió en redes sociales imágenes y videos en los que mostró las condiciones de los baños para hombres de la institución. El material se viralizó y provocó cuestionamientos sobre el estado de la infraestructura escolar.
Después de la difusión, la madre del alumno, Ivonne Delgado, aseguró que personal del plantel le informó que su hijo sería dado de baja y posteriormente que enfrentaría una suspensión de tres días.
La dirección del CETMAR 05 sostiene una versión distinta: asegura que el joven no fue expulsado, no fue suspendido y continúa inscrito.
LA MADRE ASEGURA QUE LE HABLARON DE UNA BAJA
La controversia se centra ahora en qué ocurrió después de la publicación del video.
Ivonne Delgado afirmó que el viernes fue citada por personal de la institución y que recibió la noticia de que su hijo había sido dado de baja.
“Me dicen que por parte del director y por algunos maestros, ya mi hijo estaba dado de baja, que tenía que firmar el papel porque él ya estaba dado de baja”.
La madre aseguró contar con una grabación de esa conversación y relató que posteriormente recibió otra versión: que el estudiante únicamente sería suspendido durante tres días.
“Él me dice que nada más serían tres días de suspensión”.
Según su relato, la suspensión comenzaría este martes. Sin embargo, después de que el caso cobró notoriedad pública, la dirección del plantel negó que existiera alguna sanción.
CETMAR NIEGA EXPULSIÓN Y SUSPENSIÓN
En un comunicado, el plantel rechazó que el estudiante hubiera sido sancionado a raíz de la publicación.
“El estudiante de dicha publicación no ha sido dado de baja ni sancionado”.
La postura fue reiterada posteriormente por el director del CETMAR 05, Vicente Reyes Molina, ante padres de familia y medios de comunicación.
El directivo afirmó que está garantizado que el alumno no será expulsado ni suspendido.
Incluso, frente a los padres reunidos en las instalaciones, habría reconocido el valor del joven por hacer pública la situación de los sanitarios.
La diferencia entre ambas versiones deja abierta una pregunta que la propia comunidad escolar busca esclarecer: ¿existió una amenaza o determinación de sanción que posteriormente fue retirada, o hubo una confusión respecto al procedimiento disciplinario?
Hasta ahora, la dirección sostiene que no existe sanción contra el estudiante.
PADRES EXIGEN QUE NO HAYA REPRESALIAS
Ante la incertidumbre, un grupo de padres de familia acudió este lunes al plantel para conocer directamente la situación y pedir garantías para el estudiante.
La principal preocupación expresada por su madre fue que la denuncia no genere consecuencias posteriores para su hijo.
“Para mí hijo, tanto dentro como fuera los hago responsables a ellos”.
La familia considera que el joven no hizo más que exhibir una situación que afecta a los estudiantes y que terminó siendo conocida ampliamente a través de las redes sociales.
La madre sostuvo además que su hijo no dimensionó inicialmente el alcance que tendría el video.
“Yo creo que hizo la voz por todo el alumnado, que son más de ochocientos niños”.
REVISAN LOS BAÑOS Y ENCUENTRAN TRABAJOS DE REHABILITACIÓN
Durante su visita, los padres recorrieron diferentes áreas del plantel y observaron que ya habían comenzado trabajos de reparación en los sanitarios.
La dirección informó que recientemente concluyó la rehabilitación integral del módulo de baños para mujeres y que la siguiente etapa contempla intervenir los sanitarios de hombres.
La situación, sin embargo, no termina con reparar los baños.
Durante el recorrido también surgieron señalamientos sobre otras áreas que requieren mantenimiento y mejores condiciones para los estudiantes.
La madre del alumno aseguró que existen espacios donde los jóvenes realizan actividades sin condiciones adecuadas y puso como ejemplo áreas relacionadas con mecánica naval.
“Los alumnos de mecánica naval no tienen luz”.
También cuestionó que algunas deficiencias parezcan pasar inadvertidas hasta que son exhibidas públicamente.
“Que se pongan atención a las instalaciones, ¿sí? Y que no nada más pasen los maestros que vienen y todo por encimita”.
EL DIRECTOR RECONOCE CARENCIAS Y HABLA DE FALTA DE RECURSOS
Uno de los señalamientos que mayor atención generó durante el encuentro con padres y medios fue el reconocimiento del director sobre las dificultades económicas del plantel.
Reyes Molina afirmó que el CETMAR 05 se sostiene en buena medida con las aportaciones de los padres de familia y aseguró que el gobierno no proporciona recursos económicos suficientes para atender las necesidades de infraestructura.
De confirmarse y mantenerse esta situación, el problema rebasaría el caso particular de los sanitarios y apuntaría hacia una discusión más amplia sobre las condiciones materiales en que opera el plantel.
La rehabilitación gradual puede resolver algunos desperfectos, pero no necesariamente las necesidades acumuladas de una escuela que atiende a cientos de estudiantes.
UNA DENUNCIA QUE TERMINÓ ABRIENDO OTRAS PREGUNTAS
El caso comenzó con un video sobre baños en malas condiciones y terminó exponiendo un problema más amplio: la infraestructura escolar, los recursos disponibles y los límites que tienen los estudiantes para denunciar públicamente las deficiencias de sus planteles.
La dirección afirma que no existe sanción y que el alumno continuará estudiando con normalidad. La madre, por su parte, mantiene su versión sobre las advertencias que recibió y pide que no haya represalias.
Más allá de las versiones encontradas, hay un punto que ya no parece estar en discusión: las condiciones de infraestructura denunciadas existen al menos parcialmente y ya motivaron trabajos de rehabilitación.
El reto ahora será que la reparación de los sanitarios no quede como una respuesta coyuntural provocada por la viralización de un video, sino que forme parte de una revisión integral de las instalaciones.
Y, sobre todo, que el estudiante pueda regresar a clases sin temor a consecuencias por haber señalado públicamente una deficiencia que afecta a su propia comunidad escolar.










































