Comprar una casa requiere décadas de ahorro, esfuerzo y créditos financieros; sin embargo, proteger ese patrimonio frente a un desastre natural o un accidente sigue sin ser una prioridad en México. A pesar de que el país es altamente vulnerable a sismos, huracanes e inundaciones, apenas 26% de las viviendas cuenta con un seguro, revelan datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
El panorama es aún más crítico al analizar la motivación de compra: solo el 6.5% de los hogares está protegido por decisión voluntaria de sus dueños. El porcentaje restante corresponde a pólizas vinculadas a créditos hipotecarios activos, las cuales suelen cancelarse una vez finalizado el financiamiento.
LOS ESTADOS CON MAYOR Y MENOR PROTECCIÓN DE VIVIENDA EN MÉXICO
El nivel de aseguramiento de inmuebles varía notablemente entre las distintas entidades del país:
Estados con mayor porcentaje de casas aseguradas:
- Nuevo León:2%
- Quintana Roo:3%
- Coahuila:1%
- Aguascalientes:6%
- Sonora:1%
Estados con menor cobertura patrimonial:
- Oaxaca:5%
- Chiapas:0%
- Guerrero:6%
- Zacatecas:4%
- Puebla:8%
- Michoacán:3%
- Tabasco:6%
- Tlaxcala:7%
- Campeche:6%
- Veracruz:0%
- Ciudad de México:4% (pese a su alto riesgo sísmico)
MITOS Y BARRERAS: ¿POR QUÉ LOS MEXICANOS NO CONTRATAN UN SEGURO DE CASA?
Carlos Jiménez, director de Daños y Automóviles de la AMIS, destaca que existen opciones accesibles cuyo costo varía según la ubicación, el valor de la propiedad y las coberturas elegidas. En términos comparativos, mientras un celular de gama media cuesta entre $3,000 y $10,000 pesos, una póliza básica de hogar puede resultar considerablemente más económica de lo que se piensa.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, únicamente el 22.9% de los adultos en México tiene algún tipo de seguro. Entre las principales razones expresadas por quienes no contratan una póliza destacan:
- Falta de interés o percepción de necesidad:7%
- Ingresos variables o limitantes económicos:0%
- Percepción de precios elevados:4%
- Desconocimiento sobre el funcionamiento o contratación:8%
- Falta de oferta directa por parte de las aseguradoras:8%
- Desconfianza hacia las instituciones:5%
- Preferencia por afrontar emergencias con ahorros propios:2%










































