Una célula dedicada presuntamente al robo y comercialización ilegal de vehículos fue detectada en Oaxaca luego de una serie de denuncias por la sustracción de camionetas Toyota, principalmente Tacoma y RAV4, en distintos puntos de la capital.
La investigación permitió detener a dos presuntos integrantes del grupo, mientras una tercera persona, de nacionalidad estadounidense y cuya participación ya habría sido identificada por las autoridades, permanece buscada.
El caso revela un esquema que combina movilidad entre estados, herramientas tecnológicas y modificaciones posteriores de los vehículos para dificultar su identificación.
TACOMAS Y RAV4, ENTRE LOS VEHÍCULOS MÁS BUSCADOS
Las denuncias comenzaron a llamar la atención por una característica común: los vehículos sustraídos pertenecían principalmente a la marca Toyota y correspondían a modelos de gama media y alta.
Entre los puntos donde se registraron robos se encuentran Volcanes, FOVISSTE, Ixcotel, el Centro, Siete Regiones, Miguel Alemán, Ejido Guadalupe Victoria e Independencia, de acuerdo con la información expuesta durante una conferencia.
El fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, explicó que la cantidad de denuncias registradas en un periodo relativamente corto permitió identificar un patrón.
“No habíamos tenido esta referencia tan directa, que fueran directamente este tipo de vehículos de esta marca”, señaló al explicar cómo comenzaron a reconstruir la operación.
Las investigaciones también se fortalecieron mediante videos obtenidos en los últimos casos, particularmente en FOVISSTE e Ixcotel.
UN ROBO QUE PODÍA CONSUMARSE EN CUATRO MINUTOS
El método utilizado por los presuntos delincuentes aprovechaba sistemas electrónicos de los vehículos.
Según la explicación presentada, primero identificaban la camioneta y se aproximaban con un inhibidor de señal y una llave maestra para abrirla.
Una vez dentro, conectaban un escáner a la computadora del vehículo y utilizaban otra llave para clonar la señal necesaria para ponerlo en marcha.
El procedimiento podía completarse en cuestión de minutos.
“Todo este proceso duraba alrededor de cuatro minutos, cuatro o cinco minutos”, explicó el fiscal.
Además, el arranque podía realizarse sin activar las alarmas convencionales, debido a que el sistema del vehículo reconocía la señal manipulada como si correspondiera a una llave válida.
El resultado era un robo rápido y, en apariencia, sin violencia.
CÁMARAS AYUDARON A SEGUIRLES LA PISTA
Uno de los elementos que permitió avanzar en la investigación fueron las imágenes captadas por sistemas de videovigilancia.
Las autoridades identificaron una camioneta azul Mitsubishi utilizada por los presuntos integrantes de la célula para desplazarse hasta los lugares donde localizaban los vehículos.
Las grabaciones permitieron reconstruir parte de la mecánica: mientras uno de los individuos vigilaba, otro abría la camioneta, regresaba por el escáner y posteriormente comenzaban el proceso para ponerla en marcha.
“Todo eso es en cuestión de cinco minutos”, se explicó durante la presentación de los videos.
El seguimiento de la unidad utilizada por los presuntos delincuentes también permitió establecer una ruta hacia la región de la Costa.
LOS VEHÍCULOS TERMINABAN EN PUEBLA
La investigación apunta a que las camionetas robadas en Oaxaca no permanecían en la entidad.
Los vehículos eran trasladados hacia Puebla, donde presuntamente comenzaba una segunda etapa de la operación: alterar sus números de serie para dificultar su identificación y posteriormente introducirlos al mercado.
De acuerdo con la información presentada, las unidades eran sometidas a un proceso de “remarcado” de los números de serie.
“Se les está buscando remarcar, se remarcan los vehículos, la parte donde vienen los números de serie”, explicó Rodríguez Alamilla.
Después de esa modificación, los vehículos podían ser ofrecidos para su venta o enviados hacia otras entidades.
La existencia de esta segunda fase muestra que el problema no termina con la recuperación de una unidad robada: también existe una cadena posterior destinada a ocultar su origen y facilitar su comercialización.
UNA RED QUE CRUZA CINCO ESTADOS
La investigación identifica presencia de esta célula en Oaxaca, Puebla, Michoacán, Veracruz y Chiapas.
Además, los detenidos tendrían procedencias distintas. Se identificaron personas originarias de Baja California, Guerrero y Estados Unidos.
El origen de las herramientas tecnológicas utilizadas también forma parte de las líneas de investigación.
El fiscal explicó que el escáner habría ingresado al país por la zona de Tijuana y que existe la sospecha de que parte de la tecnología pudo provenir de Estados Unidos.
“Sigue abierta la investigación, porque presumimos que probablemente de ahí hayan obtenido gran parte de la tecnología”, puntualizó.
Esta afirmación permanece en calidad de hipótesis investigativa y no implica que esté acreditado que la tecnología haya sido obtenida directamente de una planta automotriz.
DOS DETENIDOS Y UN TERCERO BUSCADO
Las autoridades lograron detener a dos personas relacionadas con los hechos investigados. Los detenidos fueron identificados como G.S.A., originario de Tijuana, Baja California, y C.A.G.S., procedente de Guerrero, quienes quedaron a disposición del Ministerio Público mientras continúan las investigaciones para establecer su participación en los distintos robos.
El operativo se activó después de que un sistema de videovigilancia detectara el desplazamiento de un vehículo con reporte de robo en la región de la Costa.
La alerta permitió ubicar la unidad cerca de Zicatela, donde se concretó la intervención con apoyo de la Policía Municipal de Colotepec.
En el vehículo fueron localizados, entre otros objetos, un escáner, una llave y prendas de vestir que, según la investigación, coincidían con las utilizadas durante los robos captados en video.
“Nos permitió también ya reconstruir toda la historia, desde dónde vienen estos personajes, cómo han estado en otras entidades y el tipo de tecnología que están utilizando”, explicó el fiscal.
Una tercera persona estaría plenamente identificada y es buscada por su presunta participación. De acuerdo con la información expuesta, se trataría de un ciudadano estadounidense.
EL NUEVO RETO: RECUPERAR LOS VEHÍCULOS
Además de informar sobre las detenciones, se presentó un micrositio para consultar vehículos recuperados.
La herramienta permite realizar búsquedas mediante diferentes datos, entre ellos marca, color, tipo, placas, número de carpeta, número de serie, modelo y año.
El sistema también muestra fotografías y datos de las unidades recuperadas, así como la sede o Vicefiscalía donde se encuentran.
La intención es facilitar que las personas que hayan sufrido el robo de un vehículo puedan verificar si éste fue localizado.
UNA HERRAMIENTA ÚTIL, PERO EL PROBLEMA VA MÁS ALLÁ
La plataforma representa una vía adicional para localizar unidades recuperadas, pero el caso evidencia que el robo de vehículos se ha convertido en un delito que aprovecha tecnología, movilidad interestatal y mercados de comercialización clandestina.
El desafío no consiste únicamente en detener a quienes sustraen las unidades en Oaxaca, sino en desarticular las redes que permiten trasladarlas, modificar su identidad y colocarlas nuevamente en circulación.
La propia investigación reconoce que todavía existen interrogantes sobre el origen de las herramientas empleadas y sobre la participación de otros integrantes.
Finalmente, el caso deja una advertencia para los propietarios de vehículos: una camioneta puede desaparecer en cuestión de minutos sin que necesariamente se active una alarma, mientras las organizaciones dedicadas a este delito buscan aprovechar las vulnerabilidades de los sistemas electrónicos.








































