Un operativo de fuerzas federales contra una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán terminó este miércoles 19 de agosto con nueve personas detenidas y una jornada de violencia que incluyó balaceras, bloqueos carreteros y quema de vehículos en distintos puntos de la entidad.
Entre los detenidos se encuentran Marisol ‘N’ y Lourdes ‘N’, identificadas por las autoridades como hija y pareja sentimental de Heraclio ‘N’, conocido como ‘Tío Lako’, señalado como uno de los principales operadores regionales del CJNG en la zona limítrofe entre Michoacán y Jalisco.
La captura ocurrió en las localidades de Tinaja de Vargas y Colesio, pertenecientes a los municipios de Tanhuato y Ecuandureo. El despliegue estuvo encabezado por Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y elementos de la Guardia Nacional, con participación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República y la Armada de México.
LA RESPUESTA DEL CRIMEN: BLOQUEOS Y VEHÍCULOS INCENDIADOS
La operación federal desencadenó una reacción violenta en diferentes puntos de Michoacán.
De acuerdo con la información oficial, después de las detenciones se registraron al menos 24 bloqueos carreteros. Además de quema de vehículos y enfrentamientos en municipios como Zamora, Morelia, Zacapu y Quiroga.
Ante la interrupción de las vías de comunicación, las autoridades activaron el denominado Plan Antibloqueo. Con el objetivo de recuperar la circulación en las carreteras afectadas.
La sucesión de ataques y bloqueos exhibe, sin embargo, uno de los principales desafíos de los operativos contra organizaciones criminales: la capacidad de los grupos armados para reaccionar rápidamente y trasladar la confrontación a carreteras y zonas urbanas. Con ello, afectando directamente a la población civil.
UN ARSENAL QUE REVELA EL PODER DE LA CÉLULA
Durante las acciones, las fuerzas federales aseguraron un importante arsenal y diversos bienes que, según las autoridades, estaban en poder de los presuntos integrantes del grupo criminal.
El decomiso incluyó dos inmuebles, 64 vehículos —uno de ellos blindado—, una ametralladora calibre .50, cuatro ametralladoras Minimi calibre 5.56 milímetros, nueve armas largas y una corta.
También fueron asegurados dos aditamentos lanzagranadas, cartuchos y cargadores de distintos calibres, droga, ocho artefactos explosivos improvisados, siete motocicletas, un dron y equipo táctico.
La cantidad y variedad del armamento asegurado da cuenta de la capacidad logística atribuida a esta célula del CJNG y ayuda a dimensionar el nivel de confrontación que enfrentaron las fuerzas federales durante el operativo.
¿QUIÉN ES ‘TÍO LAKO’?
Heraclio ‘N’, alias ‘Tío Lako’, es señalado por las autoridades como jefe regional del CJNG con operaciones en Michoacán y Jalisco.
Su principal zona de influencia estaría relacionada con Tinaja de Vargas, en Tanhuato, y con una facción identificada como ‘Los Guerreros’, que tendría presencia en los límites de ambas entidades.
El nombre de ‘Tío Lako’ también cobró relevancia después de que fuera mencionado como uno de los posibles sucesores de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’. Cuya muerte, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, habría provocado movimientos dentro de la estructura criminal.
La Sedena también lo señala como presunto responsable de ordenar agresiones contra elementos de la Guardia Nacional ocurridas el pasado 22 de febrero. Esto, después del operativo relacionado con la muerte de ‘El Mencho’.
TRASLADAN A LOS DETENIDOS A LA CIUDAD DE MÉXICO
Después de su captura, los nueve presuntos integrantes del CJNG fueron trasladados mediante helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana y serán puestos a disposición de la Fiscalía General de la República, con sede en la Ciudad de México.
Será la autoridad ministerial la encargada de determinar su situación jurídica. Así como continuar con las investigaciones para establecer su posible responsabilidad en los delitos que se les imputen.
Más allá de las detenciones, la jornada dejó una señal preocupante: el poder de reacción de las organizaciones criminales continúa representando un riesgo para la movilidad y seguridad de miles de personas. Los bloqueos y vehículos incendiados muestran que cada golpe a las estructuras delictivas puede generar una respuesta inmediata que rebasa el punto donde se ejecutó el operativo.







































