La Costa de Oaxaca atraviesa una temporada de lluvias que no está cumpliendo con las expectativas de campesinos indígenas y afromexicanos. La escasez de precipitaciones comienza a generar preocupación en comunidades de las zonas bajas y altas, donde la agricultura y la crianza de animales dependen directamente del agua.
Aunque el periodo de lluvias todavía se encuentra vigente y normalmente se extiende hasta noviembre, habitantes de la región advierten que las precipitaciones han sido insuficientes para garantizar las condiciones necesarias para sus cultivos.
La situación ha comenzado a ser identificada localmente como una sequía, un escenario que amenaza con complicar la producción agrícola y el abastecimiento de agua para los animales si la ausencia de lluvias se prolonga.
LLUEVE POCO CUANDO MÁS SE NECESITA
En las comunidades de la Costa, el agua de lluvia representa un recurso fundamental para la producción del campo.
Campesinos señalan que las precipitaciones han sido escasas tanto en las partes bajas como en las zonas de mayor altitud, donde se cultivan diversos productos agrícolas.
La preocupación no se limita a la pérdida o disminución de cosechas. La falta de agua también comienza a representar un problema para los animales de crianza, que dependen de fuentes de agua y de la disponibilidad de forraje.
El escenario es particularmente delicado para las familias cuya economía depende directamente de la agricultura y la ganadería de pequeña escala.
CAMPESINOS INDÍGENAS Y AFROMEXICANOS RESIENTEN LA ESCASEZ
La falta de lluvias afecta a comunidades con una fuerte presencia indígena y afromexicana, donde las actividades del campo continúan siendo una fuente esencial de sustento.
La preocupación de los productores aumenta porque la temporada de lluvias todavía debería proporcionar humedad suficiente para favorecer el desarrollo de los cultivos.
Sin embargo, la irregularidad de las precipitaciones comienza a modificar las expectativas de los campesinos, quienes observan con preocupación sus parcelas y el estado de sus animales.
El problema no sólo puede medirse en milímetros de lluvia: detrás de cada parcela existe una familia que depende de que la cosecha llegue a buen término.
SAN JUAN COLORADO RECURRIRÁ A LA TRADICIÓN
Ante la ausencia de lluvias, habitantes de San Juan Colorado recurrirán a una práctica ancestral de la comunidad mixteca de la Costa Chica: un ritual para pedir agua.
Un grupo de pobladores subió al lugar conocido como el Pedimento para realizar esta ceremonia, mediante la cual buscan solicitar lluvia ante las condiciones de sequía que enfrentan.
Para la comunidad, este tipo de rituales forman parte de una tradición transmitida entre generaciones y constituyen una manera de relacionarse con la naturaleza y pedir mejores condiciones para el campo.
UNA RESPUESTA ANCESTRAL ANTE UN PROBLEMA REAL
El ritual no sustituye las acciones que corresponden a las autoridades frente a una eventual emergencia por sequía, pero refleja la dimensión que el problema comienza a adquirir entre las comunidades.
Cuando una población campesina recurre a sus prácticas tradicionales para pedir lluvia, el mensaje es claro: la preocupación por el agua ya forma parte de la vida cotidiana.
La situación también plantea la necesidad de contar con información precisa sobre las condiciones de humedad, disponibilidad de agua y afectaciones agrícolas en la Costa, especialmente si las precipitaciones continúan por debajo de lo esperado.
EL RIESGO ES QUE LA ESPERA SE PROLONGUE
Por ahora, la temporada de lluvias no ha concluido. Esto significa que todavía existe la posibilidad de que las precipitaciones se regularicen durante las próximas semanas.
Pero si la falta de lluvia continúa, las consecuencias podrían ser mayores: menor producción agrícola, pérdidas económicas para las familias campesinas, dificultades para mantener al ganado y mayor presión sobre las fuentes de abastecimiento de agua.
En comunidades donde cada temporada de lluvias define buena parte del ciclo productivo, el cielo se ha convertido nuevamente en el principal motivo de preocupación.
Mientras los pronósticos y las condiciones climáticas marcan el rumbo de las próximas semanas, en San Juan Colorado los habitantes ya elevaron su petición desde la tradición: que llegue la lluvia antes de que la sequía cobre una factura más alta al campo de la Costa Chica.









































