México enfrenta una jornada marcada por contrastes meteorológicos extremos: mientras varias entidades se preparan para lluvias intensas, tormentas y posibles inundaciones, regiones del norte y sureste padecen temperaturas que podrían superar los 45 grados Celsius.
El escenario se complica por la presencia de dos zonas de baja presión en el Océano Pacífico, ambas con 30 por ciento de probabilidad de desarrollo ciclónico durante los próximos siete días, de acuerdo con el monitoreo meteorológico.
Una de las formaciones se encuentra al oeste-suroeste de la Península de Baja California y, por su distancia, no representa por ahora una amenaza inmediata para territorio nacional.
La segunda se localiza al suroeste de las costas de Jalisco, Colima y Michoacán, por lo que su evolución mantiene mayor atención debido a su proximidad con las costas mexicanas.
Aunque ninguna de las dos zonas ha sido catalogada como ciclón, su seguimiento resulta relevante ante la posibilidad de que las condiciones atmosféricas favorezcan su organización.
ONDA TROPICAL 25 DISPARA LAS LLUVIAS
Al mismo tiempo, el desplazamiento de la onda tropical número 25, combinado con el monzón mexicano, canales de baja presión e inestabilidad atmosférica, favorecerá el desarrollo de lluvias en amplias regiones del país.
Las precipitaciones más intensas se esperan en Nayarit y Jalisco, donde también existe posibilidad de tormentas eléctricas y caída de granizo.
El pronóstico contempla lluvias muy fuertes en sectores de Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Colima, Michoacán, Estado de México, Morelos, Puebla y Guerrero.
En tanto, se prevén lluvias fuertes en zonas de Durango, Ciudad de México, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
El escenario no es menor para las poblaciones ubicadas en zonas vulnerables, ya que las precipitaciones intensas pueden provocar encharcamientos, inundaciones repentinas, deslaves y afectaciones en caminos y carreteras.
DEL AGUA AL CALOR EXTREMO
Mientras buena parte del occidente y centro del país enfrenta condiciones lluviosas, un sistema de alta presión favorecerá un ambiente de caluroso a muy caluroso en amplias zonas.
La situación más extrema se pronostica para el noreste de Baja California, donde los termómetros podrían superar los 45 °C.
También se esperan temperaturas de entre 40 y 45 °C en regiones de Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo.
El calor de entre 35 y 40 °C abarcará sectores de Coahuila, Durango, Zacatecas, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, San Luis Potosí, Morelos, Puebla, Veracruz, Chiapas, Tabasco y Campeche.
El contraste resulta particularmente marcado: mientras unas regiones deberán prepararse para tormentas y posibles afectaciones por exceso de lluvia, otras enfrentarán condiciones capaces de representar un riesgo para la salud por exposición prolongada al calor.
OAXACA, ENTRE LLUVIAS Y CALOR
Oaxaca tampoco queda fuera de este escenario extremo.
El pronóstico contempla lluvias fuertes en el norte y oeste del estado, mientras que en la zona sur podrían registrarse temperaturas de entre 40 y 45 °C.
Esta combinación obliga a mantener precauciones diferenciadas según la región. En las áreas donde se concentren las precipitaciones, el principal riesgo estará relacionado con encharcamientos, crecidas de ríos y posibles deslaves; en las zonas más calurosas, la prioridad será evitar la exposición prolongada al sol y mantener una adecuada hidratación.
UN PAÍS DIVIDIDO ENTRE TORMENTAS Y TEMPERATURAS EXTREMAS
El panorama meteorológico de este viernes deja claro que México no enfrenta un solo fenómeno, sino una combinación de sistemas que generan condiciones muy distintas de una entidad a otra.
La vigilancia sobre las zonas con potencial ciclónico deberá mantenerse durante los próximos días, especialmente frente a las costas del occidente mexicano, mientras la onda tropical continúa avanzando y alimentando la humedad sobre distintas regiones.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan mantenerse informados mediante los avisos meteorológicos oficiales, evitar exponerse innecesariamente a las altas temperaturas y extremar precauciones en zonas donde puedan presentarse lluvias torrenciales.
El desafío, más que anticipar un solo fenómeno, es atender simultáneamente el riesgo de inundaciones, deslaves, tormentas, granizo y calor extremo.










































