En medio de un ambiente de profunda consternación, familiares, amistades y colegas se reunieron este jueves en el Casa del Periodista de la Asociación de Periodistas de Oaxaca, para rendirle un homenaje de cuerpo presente, tras su artero asesinato ocurrido en el municipio de San Pablo Etla.
La Casa del Periodista se convirtió en un espacio de duelo y reflexión, donde quienes lo conocieron acudieron para despedirse y acompañar a su familia en uno de los momentos más difíciles, marcado por la indignación que ha generado su muerte.
RECUERDAN SU TRAYECTORIA Y SU VOZ CRÍTICA
Durante el homenaje, amigos y compañeros recordaron a Francisco Leyva como un periodista comprometido con el análisis de la vida pública y el ejercicio crítico de la información.
Su labor informativa y sus opiniones sobre temas políticos y sociales lo convirtieron en una voz conocida dentro del ámbito periodístico oaxaqueño, especialmente a través de sus espacios de opinión y análisis.
Las muestras de afecto se hicieron presentes mediante mensajes, arreglos florales y expresiones de solidaridad dirigidas a sus familiares.
EXIGEN ESCLARECER EL CRIMEN
Mientras se desarrolla el velorio, persiste la exigencia de justicia por parte de colegas, organizaciones civiles y ciudadanos que han condenado el asesinato del comunicador.
La demanda principal es que las investigaciones permitan identificar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales del crimen, además de esclarecer si el ataque estuvo relacionado con su actividad periodística.
La atracción del caso por parte de autoridades federales ha incrementado las expectativas de que la investigación avance con celeridad y bajo los protocolos especializados para delitos contra la libertad de expresión.
UNA DESPEDIDA MARCADA POR LA EXIGENCIA DE JUSTICIA
El homenaje de cuerpo presente no solo representa el último adiós a Francisco Alejandro Leyva Aguilar, sino también un recordatorio de los riesgos que enfrentan periodistas en distintas regiones del país.
Entre oraciones, abrazos y muestras de solidaridad, familiares y amigos acompañan la despedida del comunicador mientras crece el reclamo para que su asesinato no quede impune.












































