El deporte oaxaqueño y nacional ha escrito una nueva página de gloria en las aguas abiertas. Con orgullo y una entereza inquebrantable, el tritón Leobardo David Ayala Jarquín superó con éxito el reto más exigente de su trayectoria: el Cancún Isla Swim, convirtiéndose de manera oficial en el primer atleta de Oaxaca y de todo México en completar el demandante doble cruce de ultradistancia.
La extenuante prueba efectuada a finales de junio consistió en nadar desde Cancún hasta Isla Mujeres y, sin salir del agua ni tomar un solo segundo de descanso en tierra, emprender el regreso inmediato hacia el punto de partida. Una hazaña que no solo puso a prueba su capacidad física, sino también su fortaleza mental.

CRONÓMETRO DE CAMPEÓN: 17.6 KILÓMETROS SIN SALIR DEL AGUA
Aunque originalmente la ruta del doble cruce se proyectaba sobre los 20 kilómetros teóricos, el trayecto oficial final del imponente reto Cancún-Isla Mujeres (ida y vuelta) constó de 17 kilómetros con 667 metros.
Leobardo Ayala devoró cada metro con brazadas firmes, sellando su hazaña con honor y sangre de campeón al registrar un tiempo oficial de 6 horas con 20 minutos.
Al cumplir la meta, el nadador oaxaqueño compartió su felicidad y dedicó este triunfo histórico:
“Le dedico esta hazaña a Dios por permitirme lograr los retos que me he propuesto en el tema deportivo. También a mi familia, que siempre me ha apoyado mucho en todos estos años, a mis entrenadores que siempre están pendientes de mí y a mi equipo Aquatrones de aguas abiertas, que siempre tienen las mejores porras”.

PRÓXIMOS RETOS: COZUMEL, REPÚBLICA DOMINICANA Y LA MIRA EN LA ULTRADISTANCIA MUNDIAL
El tritón de Oaxaca no planea detenerse. Su agenda deportiva ya tiene marcados los siguientes objetivos estratégicos para los próximos meses:
- 2 de agosto: Competirá en Cozumel buscando la clasificación oficial en la distancia de 10 kilómetros.
- Noviembre: De lograr el boleto en Cozumel, viajará a la Final Mundial de Oceanman en la República Dominicana.
- Proyectos a largo plazo: El atleta enfoca su preparación para conquistar los cruces de ultradistancia más famosos y exigentes del planeta, teniendo en la mira el Cruce de Manhattan o el Cruce de la Isla de Catalina.
Finalmente, Leobardo Ayala aprovechó el espacio para enviar un poderoso mensaje de inspiración, invitando a todas las personas a perseguir sus sueños combinando cuatro pilares fundamentales: disciplina, determinación, liderazgo y entereza para lograr cualquier meta en la vida.







































