A raíz de la denuncia pública por parte de ambientalistas, entre éstos Nasario y, Markoa Vásquez y la asociación civil Litigio Estratégico Indígena, el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez retiró los 320 cipreses que había plantado en el Cerro del Fortín, un área natural protegida en donde la especie es ajena al ecosistema y podría alterarlo.
Sin embargo, como señaló el artista Markoa Vásquez, la autoridad que preside Raymundo Chagoya Villanueva no sustituyó los ejemplares con otros que sí son aptos para el Cerro del Fortín.
Además de que se desconoce el destino de los cipreses plantados en la jornada de reforestación del 14 de junio, la cual encabezó el presidente Raymundo Chagoya Villanueva y que contó con la participación de sociedad civil y las autoridades de medio ambiente del municipio capitalino.
ESPECIE INADECUADA
De acuerdo con el decreto sobre la digitalización de la zona de reserva ecológica y área natural protegida (que incluye al Cerro del Fortín, al Crestón y Cruz Blanca), los cipreses no están entre las especies de flora silvestre de esta zona.
Entre las más de 40 especies que incluye la lista hay agaves, copales, cazahuates, guaje, dormilonas, encinos, huizaches, abrojos, tronadora, entre otras, pero no cipreses.
RECONOCEN DECISIÓN MUNICIPAL
A través de un boletín, Carlos Morales, presidente de Litigio Estratégico Indígena A.C., reconoció la decisión del presidente municipal Raymundo Chagoya de atender las observaciones formuladas por especialistas y ciudadanos.
Morales subrayó que “la protección del Cerro del Fortín exige decisiones respaldadas por criterios científicos y por el conocimiento de quienes han estudiado ese ecosistema”.
También dijo que “la protección del Cerro del Fortín requiere decisiones sustentadas en criterios ecológicos y en el respeto a las especies nativas que durante siglos han dado identidad a ese paisaje”.








































