La asamblea comunitaria de Santa María Chimalapa acusó presiones del Gobierno federal a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para que la comunidad tomara la decisión de renunciar al 73 por ciento de su territorio para que sea destinado como un área de conservación; la comunidad señaló que detrás de esta decisión “voluntaria” también hay una historia de imposición
En la asamblea realizada el pasado 27 de junio de 2026, la comunidad acordó renunciar a las tres áreas para su conservación, las cuales abarcan 334 mil 878 hectáreas, y que fueron impuestas por la Conanp desde el 22 de julio de 2022.
Apenas en febrero la comunidad había recibido un primer golpe tras la sentencia del Tribunal Superior Agrario (TSA), en la que se ordenó ceder al ejido chiapaneco de Canaán dos mil 651 hectáreas, a cambio de una indemnización a la comunidad zoque.
En ese momento los comuneros indicaron que de ninguna manera y por ningún precio aceptarán el despojo de sus tierras, selvas, bosques y ríos.
Inicialmente, habían demandado la nulidad de los ejidos Canaán y Rafael Cal y Mayor ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA) de Tuxtepec, Oaxaca, mediante los juicios 3035/2017 y 321/2018, en ellos argumentaron que se ubican en tierras comunales de Santa María Chimalapa. El TUA falló a favor de los ejidos chiapanecos el 22 de noviembre de 2024.
Respeto a la renuncia al área de conservación, la comunidad señaló que con esta imposición, la Semarnat y la Conanp violaron el derecho fundamental al Consentimiento Previo, Libre e Informado, porque no sólo se les impusieron las tres AVDC rechazadas por la asamblea general de nuestra Cabecera Comunal, sino que la inmensa mayoría de las 334 mil 878 hectáreas se ubican en el territorio ocupado por Congregaciones Comunales Chimas, “mismas que no tienen ni el más mínimo conocimiento de esta imposición realizada sobre el territorio bajo su cuidado”.
En el documento distribuido por comuneros se indica que “curiosamente”, toda la porción oriente de su territorio, invadido y depredado por núcleos agrarios de origen chiapaneco, encabezados por los núcleos Cal y Mayor, Merceditas, Constitución y Canaán, quedan fuera de los polígonos impuestos por Conanp. “Como si con ello, el Gobierno federal estuviera previendo que tal territorio, de más de 40 mil hectáreas, finalmente sería arrebatado a nuestros Bienes Comunales”, apuntó.
Comunidades siempre pelearon por la conservación
Por último, la comunidad recalcó que como pueblo indígena zoque chimalapa no se oponen a la conservación y protección de sus montañas y de su invaluable biodiversidad; al contrario, si todavía existen esas montañas cubiertas de bosques y selvas ha sido gracias a su forma de relacionarse tradicionalmente con la madre naturaleza.
Explicaron que la propuesta y decisión comunal de crear una verdadera reserva comunitaria nunca fue aceptada por el Gobierno federal, que terminó por pretender imponer las señaladas Áreas Dedicadas Voluntariamente a la Conservación, las cuales finalmente quedarían bajo control y manejo de la Conanp y no bajo control y manejo de los pueblos chimas.








































