Un aparatoso accidente automovilístico registrado en la región de la Cuenca del Papaloapan dejó como saldo un joven lesionado, afectaciones severas a la red de energía eléctrica local y una camioneta de carga declarada como pérdida total, luego de que saliera proyectada fuera de la carpeta asfáltica.
El fuerte percance ocurrió durante la tarde del miércoles 01 de julio sobre la carretera federal 175. Automovilistas que circulaban por la zona reportaron que el conductor de un vehículo comercial perdió el control justo en el tramo que comunica a Valle Nacional con la localidad de La Boca, específicamente a la altura del kilómetro 36+980, dentro de la jurisdicción de la comunidad de San Isidro Chinantilla.
BRUTAL IMPACTO CONTRA LA INFRAESTRUCTURA
De acuerdo con los reportes emitidos por la Policía Vial del Estado de Oaxaca, la unidad involucrada es una camioneta marca Nissan tipo chasis, modelo 2013, de color rojo con blanco. El automotor era tripulado por el joven Demis B. M., de 23 años de edad.
Las primeras indagatorias técnicas apuntan a que el siniestro fue provocado por la falta de precaución y el aparente exceso de velocidad. Esto causó que el chofer abandonara el camino de manera violenta. En su trayecto sin control, la camioneta se estrelló de lleno contra el mobiliario urbano, destruyendo por completo una mufa de energía eléctrica, un poste de concreto y parte del sistema de alumbrado público de la zona.
AUXILIO MÉDICO Y COLAPSO VIAL
Debido al fuerte impacto, el chofer de 23 años sufrió heridas de consideración en diferentes partes del cuerpo. Testigos del accidente y pobladores se acercaron para rescatarlo de la cabina destrozada, mientras solicitaban apoyo médico de urgencia. Minutos más tarde, paramédicos lo trasladaron a bordo de una ambulancia al Hospital IMSS-Bienestar de Valle Nacional. Hasta el momento, el parte médico oficial mantiene bajo reserva la gravedad exacta de sus lesiones.
En el lugar de los hechos, los elementos de la Policía Vial Estatal implementaron un operativo de abanderamiento que duró varias horas. El resguardo fue necesario para prevenir un choque secundario debido a los cables de alta tensión caídos y para permitir que las grúas realizaran las complejas maniobras de arrastre de la chatarra. Una vez retirado el vehículo siniestrado, las cuadrillas comenzaron las reparaciones eléctricas y la circulación fue reabierta en su totalidad.





































