Los conflictos entre el gobierno federal y la CNTE, han entrado en una calma relativa, ante las declaraciones de la presidenta de México, quien señala que no dialoga con esta agrupación.
Remite la presidencia el problema a diálogos en las entidades federativas, para tratar de resolver los problemas locales de esa organización.
La medida, a mi juicio es correcta, ya que es interminable la serie de pretensiones de estos maestros que insisten en ver a doña Claudia.
Yo también soy pueblo.
Por allí nos encontraremos.

































