En una rápida respuesta institucional encaminada a proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) lograron capturar a un sujeto penalmente investigado por agresiones de índole sexual. El sospechoso contaba con una orden de aprehensión vigente emitida por un juez de control debido a la gravedad del acto delictivo perpetrado en el Istmo de Tehuantepec.
CON ENGAÑOS LA LLEVÓ A UN DOMICILIO
De acuerdo con la carpeta de investigación penal iniciada por las autoridades ministeriales, el ataque se registró en diciembre de 2024 en la demarcación de la comunidad de San José El Paraíso, perteneciente al municipio de Santa María Petapa. Las pesquisas establecieron que la víctima, una adolescente de identidad reservada, acudió de forma normal a un establecimiento comercial de la zona. En ese lugar, el imputado utilizó la manipulación y falsos argumentos para convencerla de acompañarlo hacia una vivienda particular, sitio donde finalmente consumó la agresión sexual valiéndose de la superioridad física.
EL DETENIDO Y EL DELITO IMPUTADO
Tras percatarse de la situación, los familiares de la menor afectada acudieron formalmente a interponer la denuncia correspondiente. El presunto agresor, identificado bajo las siglas O.A.M., fue clasificado de forma inmediata por el Ministerio Público como probable autor material del delito de violación equiparada. Este ilícito persigue con severidad a quienes ejecutan actos sexuales con personas que carecen de la capacidad legal o física para otorgar un consentimiento válido.
SITUACIÓN JURÍDICA
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) atrajo el caso y coordinó los trabajos de inteligencia a través de la Vicefiscalía Regional del Istmo. Peritos técnicos y psicólogos especializados recolectaron los datos de prueba idóneos para que un juez autorizara el mandato de captura. Elementos de la AEI instrumentaron un operativo táctico de localización en puntos clave, logrando interceptar y arrestar al sospechoso en la vía pública.
Tras su aseguramiento y posterior lectura de sus derechos constitucionales, O.A.M. fue conducido de forma inmediata y puesto a disposición del Ministerio Público.







































