Las altas temperaturas favorecen la rápida descomposición de los alimentos y la proliferación de bacterias, virus y parásitos que pueden provocar infecciones estomacales, diarreas y cuadros de intoxicación alimentaria.
Así lo explicó la jefa del Departamento de Nutrición del Hospital General de Zona (HGZ) No. 1, Adriana Berenice Jiménez Cruz, al exhortar a la población a reforzar medidas preventivas durante esta temporada de calor.
La especialista adscrita al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), destacó la importancia de evitar enfermedades gastrointestinales derivadas del consumo de pescados, mariscos y alimentos preparados en condiciones inadecuadas.
Productos como lácteos, pescados, mariscos, frutas y verduras requieren especial cuidado en su manejo, limpieza, refrigeración y preparación, ya que consumirlos en malas condiciones representa un riesgo para la salud.
“En el caso de pescados y mariscos, recomendó verificar que tengan olor fresco y agradable, si desprenden aroma a amoniaco o presentan cambios en su apariencia, no deben consumirse”.
Explicó que los ojos del pescado deben observarse brillantes y cristalinos, ya que un aspecto opaco o grisáceo puede indicar descomposición.
La nutrióloga Jiménez Cruz dijo que si se consumen alimentos fuera de casa, es importante verificar que los establecimientos mantengan condiciones de higiene adecuadas, así como evitar productos expuestos al calor por tiempos prolongados.
Recomendó mantenerse alerta en caso de diarrea, vómito frecuente, fiebre, dolor abdominal, sed intensa o signos de deshidratación principalmente en niñas, niños y personas adultas mayores.
Así también, pidió evitar la automedicación y mantener buena hidratación mediante el consumo de agua y Vida Suero Oral.







































