Lo que inició como una jornada ordinaria de labores de infraestructura terminó en tragedia. El trabajador que perdió la vida la tarde del lunes 04 de mayo tras un derrumbe en una obra de drenaje en la agencia de Pueblo Nuevo, ha sido identificado legalmente por sus familiares como Rubén Merino Navarrete.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 13:30 horas en las inmediaciones de la Carretera Federal 190, específicamente en la colonia San Isidro. En este punto, una cuadrilla de trabajadores realizaba excavaciones profundas para la instalación de tubería de drenaje.
De acuerdo con el testimonio de Gabriel Aquino Sosa, encargado de la obra, el accidente sobrevino cuando una de las paredes laterales del terreno colapsó sin previo aviso. El alud de tierra cubrió casi el 75% del cuerpo de Merino Navarrete, dejándolo atrapado bajo toneladas de sedimento.
RESCATE DESESPERADO
Al percatarse del siniestro, sus compañeros de trabajo detuvieron las máquinas y comenzaron a remover la tierra incluso con sus propias manos, en un intento frenético por salvarle la vida. Sin embargo, al lograr extraerlo de la zanja, el hombre ya no presentaba signos vitales, confirmándose el deceso minutos después por personal de emergencia.
CONTEXTO Y SEGURIDAD
Al lugar arribaron elementos de la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez para acordonar el perímetro, mientras peritos de la Fiscalía General del Estado realizaban el levantamiento del cuerpo para la necropsia de ley.
Este lamentable incidente pone de relieve la vulnerabilidad de los trabajadores de la construcción en obras de excavación. La inestabilidad de los suelos en la zona, sumada a las posibles carencias en medidas de apuntalamiento, son factores que las autoridades ministeriales ya investigan para deslindar responsabilidades legales y determinar si la obra contaba con los protocolos de seguridad necesarios.






































