La ciudad de Oaxaca de Juárez será sede del lanzamiento de “Casa 12”, un largometraje nacional que se inscribe en el terreno del suspenso psicológico. La función inaugural está programada para el 25 de abril en el Teatro Macedonio Alcalá, espacio reconocido por su relevancia cultural e histórica.
El evento no solo marca la primera exhibición pública de la obra del oaxaqueño Carlos Poblano, sino también el arranque de su ruta por festivales dentro y fuera del país, donde buscará posicionarse en el circuito independiente.
UNA HISTORIA CENTRADA EN LA MENTE Y EL ENCIERRO
Protagonizada por José Ángel Bichir, Helena Puig y Mikael Lacko, la trama sigue a Pablo, un diseñador de audio cuya vida cambia tras una lesión que lo obliga a permanecer recluido en su departamento.
A partir de ese confinamiento, la narrativa se adentra en su deterioro psicológico: alucinaciones auditivas y visuales comienzan a alterar su percepción de la realidad. Desde su ventana, observa la relación conflictiva de su vecina, lo que detona una obsesión que escala hacia terrenos de paranoia y deseo, desdibujando los límites entre lo real y lo imaginado.
UNA PROPUESTA VISUAL QUE ACOMPAÑA EL DISCURSO
Uno de los rasgos más distintivos de la película es su estética en blanco y negro platinado. Esta elección no es meramente estilística: funciona como extensión del estado emocional del protagonista.
Los encuadres cerrados, el contraste lumínico y una atmósfera opresiva refuerzan la sensación de encierro. Sin embargo, este recurso también plantea un riesgo: privilegiar la forma sobre el fondo, una tensión frecuente en el cine de autor contemporáneo que “Casa 12” deberá equilibrar para sostener su impacto narrativo.
REFERENCIAS CULTURALES Y SIMBOLISMO
El director Carlos Poblano reconoce influencias diversas, desde la leyenda de Giuseppe Tartini y su “sonata del diablo”, hasta el clásico cinematográfico Rear Window de Alfred Hitchcock.
A estos referentes se suma un componente simbólico ligado a la astrología: el título “Casa 12” alude a la dimensión del inconsciente, los secretos y las zonas ocultas de la psique. Esta combinación de influencias sugiere una obra ambiciosa, aunque también expuesta a comparaciones exigentes.
DEL ÁMBITO LOCAL AL ESCENARIO GLOBAL
Para Poblano, presentar su primer largometraje en su estado natal tiene un valor significativo. Su trayectoria previa en cortometrajes y su paso por festivales internacionales respaldan una transición que busca consolidarse con esta producción.
“Casa 12” se perfila como una propuesta que intenta sacudir al espectador desde lo sensorial y lo psicológico. No obstante, su verdadera prueba estará en la recepción crítica y en su capacidad para destacar dentro de un género cada vez más explorado en el cine mexicano reciente.










































