La violencia y la inseguridad en Juchitán de Zaragoza alcanzan también a funcionarios municipales. El regidor de Asuntos Indígenas, Francisco Javier Anzueto Hilerio, denunció haber sido víctima de un intento de extorsión, en un contexto marcado por ataques armados y homicidios recientes que mantienen en alerta a la población.
DENUNCIA PÚBLICA EN MEDIO DEL TEMOR
A pesar del riesgo, el funcionario decidió hacer público el hecho y presentar una denuncia formal. En su mensaje, difundido en redes sociales, reconoció el impacto emocional que le provocó la situación:
“En realidad, sí tuve miedo y sé que como ciudadanos… están pasando algunos la misma circunstancia que yo viví”.
El regidor hizo un llamado directo a la ciudadanía a no ceder ante este tipo de delitos:
“No tengan miedo, acudan a las autoridades correspondientes a levantar su formal denuncia”.
Su testimonio no sólo expone un caso individual, sino que apunta a una problemática más amplia que, según él, afecta a distintos sectores de la población.
SEÑALAMIENTOS A LA FALTA DE SEGURIDAD
En su posicionamiento, el funcionario cuestionó la respuesta de las autoridades frente al aumento de la violencia:
“Lo que estamos viviendo no es un hecho aislado… es consecuencia de la ola de violencia y la inseguridad”.
También lanzó críticas directas a la falta de contundencia en los operativos:
“La inacción es responsabilidad. La omisión lastima al pueblo”.
Asimismo, exigió la presencia permanente de fuerzas de seguridad:
“Que la Marina, el Ejército, la Policía del Estado… puedan quedar permanentes en nuestra ciudad”.
ATAQUES ARMADOS AUMENTAN LA TENSIÓN
La denuncia ocurre días después de un ataque armado contra la vivienda del regidor de Obras Públicas, Delfino Morales, en la colonia Fidel Peña. Durante la madrugada del lunes, sujetos armados dispararon en múltiples ocasiones contra el inmueble, generando pánico entre vecinos.
El atentado dejó daños visibles en la fachada y evidencias del uso de armas de alto calibre. Un perro que se encontraba en la calle resultó herido, lo que provocó indignación entre habitantes de la zona.
Hasta ahora, no se ha informado sobre posibles responsables ni sobre amenazas previas contra el funcionario afectado.
VIOLENCIA QUE SE EXTIENDE
Estos hechos se suman a una serie de eventos violentos recientes en la región del Istmo de Tehuantepec. Entre ellos, el asesinato del sobrino del titular de la Secretaría de Gobierno, junto con otras dos personas, ocurrido el fin de semana.
La acumulación de casos refleja un escenario donde la violencia impacta tanto a ciudadanos como a actores políticos, mientras persiste la incertidumbre sobre la efectividad de las estrategias de seguridad.
CRISIS QUE EXIGE RESPUESTAS
El caso del intento de extorsión y los ataques armados evidencian un patrón que va más allá de hechos aislados. Las denuncias públicas, las agresiones directas y los homicidios recientes configuran un entorno donde el miedo convive con la exigencia de acciones concretas.
Finalmente, en Juchitán, la seguridad no sólo es una demanda social, sino una urgencia que sigue sin respuesta clara.








































