En pleno Viernes Santo, uno de los días con mayor afluencia turística de la temporada, las playas de Oaxaca lucieron abarrotadas por miles de visitantes. Sin embargo, el ambiente festivo se vio contrastado por condiciones marítimas adversas derivadas del fenómeno de mar de fondo, que encendió las alertas de las autoridades estatales.
Mientras familias y turistas ocupaban la franja costera, el incremento del oleaje comenzó a impactar directamente en zonas concurridas, evidenciando la vulnerabilidad de estos destinos ante fenómenos naturales recurrentes.
EVACUACIONES PREVENTIVAS EN ZICATELA Y MARINERO
De acuerdo con el comunicado oficial, alrededor de las 13:00 horas el mar de fondo comenzó a afectar áreas de playa en puntos clave como en Puerto Escondido y Santa María Colotepec.
“El fenómeno de Mar de Fondo comenzó a alcanzar negocios en las playas Marinero y Zicatela, por lo que se ha solicitado a salvavidas y personal de Protección Civil iniciar la evacuación de estos sitios de manera preventiva”.
La medida, aunque oportuna, pone en evidencia la necesidad de reforzar protocolos de prevención en temporadas altas, cuando la concentración de personas dificulta respuestas rápidas y ordenadas.
BANDERA ROJA: PROHIBIDO ENTRAR AL MAR
Las autoridades informaron la colocación de Bandera Roja, lo que implica la prohibición total de ingresar al mar debido al alto riesgo.
“Se emitió Bandera Roja, cerrando el puerto a todo tipo de navegación, ya que esta señalización prohíbe ingresar al mar por alto riesgo”.
Asimismo, recordaron el significado del resto de señalizaciones:
- Bandera Amarilla: precaución ante riesgo moderado.
- Bandera Verde: condiciones seguras para actividades acuáticas.
Pese a ello, en la práctica, no siempre se respeta la señalización, lo que representa un desafío constante para las autoridades.
LLAMADO A LA RESPONSABILIDAD COLECTIVA
El gobierno estatal exhortó tanto a residentes como a visitantes a atender las recomendaciones oficiales mientras persistan las condiciones de oleaje.
“Se solicita a locales y visitantes extremar precauciones y seguir indicaciones de las autoridades mientras persista el oleaje largo y continuo, generado por tormentas en el mar”.
La reiteración de estos llamados refleja un problema recurrente: la resistencia de algunos turistas a acatar medidas preventivas, lo que incrementa el riesgo de incidentes.
ENTRE TURISMO Y RIESGO NATURAL
La coincidencia entre alta demanda turística y fenómenos naturales como el mar de fondo vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de estrategias más robustas de gestión del riesgo.
En resumen, la ocupación masiva de playas, sin una cultura sólida de prevención, convierte estos eventos en potenciales escenarios de emergencia.











































