Un voraz incendio registrado la tarde del lunes 23 de marzo en la agencia El Molino dejó como saldo la pérdida total de gran parte de una vivienda. El siniestro, ocurrido en la calle Juan Solana Carrión, desató una intensa movilización de vecinos y cuerpos de rescate que lucharon por evitar que la emergencia escalara a una explosión de mayores proporciones.
Alrededor de las 16:00 horas, el Centro de Control y Comando (C2) emitió una alerta roja tras recibir reportes sobre una casa habitación en llamas, ubicada detrás de la iglesia de la comunidad. Al lugar arribaron de inmediato elementos de la Policía Municipal, quienes fueron abordados por una mujer de 65 años de edad. La afectada relató con impotencia que, al volver a su domicilio, se encontró con la escena de su patrimonio siendo consumido por el fuego, mientras vecinos intentaban desesperadamente contener las llamas con cubetas de agua.
La respuesta técnica llegó con el arribo de las unidades PC-HJ004, PC-HJ001 y PCB-01-240 de Bomberos y Protección Civil. Los “tragahumo” iniciaron maniobras críticas de enfriamiento y extinción. Durante la inspección del inmueble, los rescatistas localizaron tres tanques de gas LP que representaban un peligro inminente; tras enfriarlos y controlar las fugas detectadas, los cilindros fueron trasladados a una zona segura para neutralizar el riesgo de explosión. En el sitio también brindaron apoyo la Guardia Nacional, Policía Vial Estatal y el agente municipal.
Pese al esfuerzo de las corporaciones, el saldo fue devastador: el fuego redujo a cenizas dos dormitorios y dos cocinas con todo su contenido. Tras sofocar el último foco de calor, las autoridades brindaron las recomendaciones de seguridad correspondientes a la familia afectada, quienes perdieron gran parte de su patrimonio en cuestión de minutos.
Edwin García / IGAVEC







































