En el marco del 220 aniversario del natalicio de Benito Juárez, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitó la mítica explanada de Guelatao, Oaxaca, no solo para rendir honores al “Benemérito de las Américas”, sino para hacer justicia histórica a una figura clave: Margarita Maza.
Durante el evento, Sheinbaum firmó un decreto inédito que reconoce a Margarita Maza como la Primera Embajadora Histórica de México, reivindicando su papel estratégico durante la invasión francesa.

JUÁREZ VIVE EN LA TRANSFORMACIÓN: EL MENSAJE DE SHEINBAUM
Desde la cuna de Juárez, la mandataria lanzó un mensaje contundente sobre la soberanía nacional. Para Sheinbaum, el legado del expresidente oaxaqueño no es solo papel mojado, sino el motor de la actual administración.
“La soberanía no se negocia y la justicia no se simula”, afirmó la Presidenta, subrayando que el ejemplo de Juárez orienta al país para enfrentar los desafíos actuales, donde gobernar significa decidir con principios y honestidad.

¿POR QUÉ MARGARITA MAZA ES AHORA EMBAJADORA HISTÓRICA?
Este nombramiento no es solo simbólico. El decreto resalta que, mientras estuvo refugiada en Nueva York con sus hijos durante la intervención francesa, Margarita Maza actuó como una mediadora crucial ante el gobierno de Estados Unidos.
Fue la mujer de confianza que representó a la República en el extranjero cuando la patria más lo necesitaba. Como parte de este homenaje, se presentaron:
- Decreto oficial: Nombramiento como Primera Embajadora Histórica.
- Escultura: Develada en Guelatao en su memoria.
- Filatelia y Sorteos: Una estampilla postal y un billete de Lotería Nacional conmemorativo.
Esta acción forma parte de un compromiso de la Jefa del Ejecutivo para visibilizar a las mujeres en la historia de México cada año de su sexenio; tras dedicar el primero a las mujeres indígenas, este 2026 el protagonismo es para Margarita.

UN HOMENAJE LLENO DE SIMBOLISMO EN OAXACA
El evento estuvo marcado por momentos emotivos, como la declamación del poema “Un recuerdo para Juárez” por el pequeño David Juárez, estudiante de preescolar, y una guardia de honor ante el monumento del Benemérito.

Por su parte, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, y el edil de Guelatao, Artemio Cortez, respaldaron la política de soberanía de la Presidenta y celebraron las reformas que hoy reconocen a los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho, cumpliendo así una deuda histórica que nació precisamente en estas tierras.








































