Lo que inició como un discreto operativo de vigilancia en las calles de Santa Lucía del Camino culminó en un golpe contundente contra la delincuencia organizada. Tres presuntos integrantes de una banda dedicada a los asaltos violentos no solo terminaron tras las rejas, sino que, en un acto de desesperación, intentaron corromper la integridad policial con una oferta de 100 mil pesos en efectivo. Sin embargo, el dinero sucio no fue suficiente para comprar la justicia.
La captura fue el resultado de una coordinación milimétrica entre la Policía Municipal y la Fiscalía General del Estado. Los sujetos eran buscados tras haber perpetrado un asalto a mano armada en un domicilio particular apenas 48 horas antes. Gracias al rastreo de cámaras de seguridad, los sospechosos fueron ubicados mientras se desplazaban en un vehículo presuntamente utilizado para sus atracos. Al verse rodeados por el cerco policial y sin rutas de escape, los criminales jugaron su última carta.
Con cinismo, los ahora detenidos ofrecieron 100 mil pesos a cambio de que los dejaran escapar. No hubo titubeos por parte de la autoridad: la respuesta fue un rotundo rechazo que selló el destino legal de los implicados, sumando el delito de cohecho a su expediente. Durante la inspección del auto, hallaron 10 dosis de la droga sintética conocida como “cristal”, vinculándolos también al narcomenudeo local.
El edil Juan Carlos García Márquez destacó la honestidad de los oficiales: “En Santa Lucía no hay precio para la seguridad. No habrá tolerancia para la delincuencia ni para la corrupción”. Los tres sujetos, la droga y el dinero quedaron a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica. El mensaje es claro: ni las armas ni el dinero sucio frenarán la ley.






































