Fue convento, también funcionó como un hospicio, como asilo e incluso como un cuartel, pero desde hace varias décadas es sede de la Facultad (antes escuela) de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
El ex convento de las monjas Capuchinas, también conocido como ex convento de San José, es uno de los monumentos del centro de la ciudad de Oaxaca que mantiene su uso, pero con otros fines, al igual que varios de los ex conventos de mujeres en la ciudad.
De acuerdo con el investigador Guillermo González Rangel, la construcción de este convento fue autorizada “por cédula Real, por el Rey Felipe V y por Bula papal de Inocencio XIII”.
Asimismo, que la maqueta fue enviada desde Guatemala y que el convento “fue inaugurado el 6 de mayo de 1774, con su túnel concluido, que conecta a los templos y conventos de Oaxaca”.
Sin embargo, como a otros inmuebles que estaban en poder de la Iglesia Católica, las leyes de Reforma orillaron a la salida o ex claustración de las monjas en 1867.
“En 1893 fue adquirido por el arzobispo Eulogio Gillow, convirtiéndolo en un hospicio para huérfanos y asilo de ancianos, hasta la Revolución en que se dedicó a cuartel, en 1947 es restaurado por el gobernador Eduardo Vasconcelos, para fundar la escuela de Bellas Artes, en 1950”, señala el investigador oaxaqueño.
En una publicación sobre este convento y sus planos, el Archivo General de la Nación refiere que fue en 1733 cuando se presentó el “proyecto para la construcción de un convento destinado a las monjas capuchinas en Oaxaca. Su edificación se retrasó debido al alto costo, y no fue sino hasta 1744 que se concluyó”.
Junto a las imágenes de los llanu, el archivo señala que en éstos se pueden observar los patios, las celdas y un jardín.
“Hoy en día, este edificio alberga la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca”, apunta la publicación del archivo sobre el monumento al que solamente pueden acceder el personal y estudiantes de la facultad. Por seguridad de la comunidad académica, el acceso no está permitido para el público en general.
Aunque no enlista a todos, una publicación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cita a la investigadora Franziska Neff, del Instituto de Investigaciones Estéticas, quien refiere que “hubo cinco conventos de monjas y sólo de dos de ellos se tiene información sobre sus plantas arquitectónicas históricas”.
Entre los cinco conventos, la publicación menciona al antiguo Convento de la Soledad, de monjas agustinas, y que actualmente es el Palacio Municipal de Oaxaca de Juárez. También se señala al convento de la Concepción Regina Coeli, en donde se construyó el edificio Collada y donde funciona la panadería Bamby. Asimismo, al convento de Santa Catalina de Siena, que desde hace varios años es el hotel Quinta Real.






































