En el umbral de las celebraciones decembrinas, una familia originaria de Minatitlán protagonizó un hecho que, pese al susto, concluyó sin consecuencias graves y dejó un mensaje de vida y esperanza.
Tres menores de edad, así como su padre y su madre, resultaron con lesiones leves luego de sufrir un accidente automovilístico cuando regresaban de una cita médica en el puerto de Salina Cruz. El percance ocurrió sobre la carretera federal 185, en el tramo Tehuantepec–Juchitán, entre la base aérea y el paraje conocido como Pepe y Lolita, una zona identificada por antecedentes de accidentes fatales.
De acuerdo con el testimonio de Omar B., conductor de la unidad, el cansancio habría sido un factor determinante. El vehículo, un Ford Focus color guinda, salió del camino y terminó impactado contra la base de un árbol, lo que frenó su avance y evitó consecuencias mayores.
A pesar de los daños materiales, los ocupantes —entre ellos una bebé— no presentaron lesiones de gravedad. El hecho fue atendido inicialmente por elementos de la Policía Municipal que se encontraban en las inmediaciones, quienes solicitaron el apoyo de los cuerpos de emergencia.
Minutos más tarde, personal del Heroico Cuerpo de Bomberos, delegación Juchitán, arribó al lugar para brindar atención prehospitalaria y realizar el traslado correspondiente. La unidad siniestrada permaneció en el sitio, en espera de ser asegurada por la Guardia Nacional, división Caminos.
El incidente concluyó sin pérdidas humanas, convirtiéndose en un recordatorio de que, incluso en rutas marcadas por la tragedia, la vida puede abrir paso a la esperanza, especialmente en fechas donde la fe cobra un significado especial.







































