Esta mujer, quien nombraba Belcebú a su pequeño, le arrebató la vida de una despiadada forma, mediante un ritual satánico, hecho por el cual un juez del Poder Judicial del Estado de México dictó 55 años de cárcel.
El crimen que indignó a todo México ocurrió en febrero de 2018 y el cuerpo del bebé fue descubierto debido a que la mujer lo negaba con su padre, quien interpuso una denuncia por lo que un juez ordenó un cateo en el lugar donde había un pentagrama con la silueta del pequeño.






































