Lo que pretendía ser una noche de fiesta y diversión popular terminó en una tragedia de sangre en la región de la Costa oaxaqueña. La mañana del viernes 12 de junio, el cuerpo sin vida de un joven campesino fue localizado tirado sobre un solitario camino de terracería que conecta a dos agencias municipales de Santiago Ixtayutla. La víctima presentaba múltiples impactos de proyectil de arma de fuego, lo que desató una movilización de las autoridades civiles y ministeriales en la zona.
EL MACABRO HALLAZGO AL AMANECER
El hallazgo se registró alrededor de las 07:00 horas, cuando una familiar del occiso transitaba por la vía rural que conduce de la agencia El Mosco hacia la comunidad de Llano Escondido. En ese punto, la mujer visualizó el cuerpo inerte sobre el suelo, por lo que de inmediato dio aviso a las corporaciones de seguridad. La víctima fue identificada en el sitio como Mateo L. M., de 28 años de edad, quien era originario y vecino de esa misma demarcación.
SALIÓ CON RUMBO A LA FIESTA PATRONAL
De acuerdo con las primeras indagatorias ministeriales, el joven agricultor había salido de su vivienda la noche anterior con una vestimenta formal y la firme intención de acudir a un baile popular organizado en la agencia de Llano Verde, el cual se celebraba con motivo de la fiesta patronal de la localidad. Sin embargo, en algún punto de la madrugada y durante su trayecto de retorno, fue interceptado en la oscuridad por sujetos desconocidos que lo atacaron a balazos.
ESCENA DEL CRIMEN CON HUELLAS DE VIOLENCIA
Al arribar las autoridades, se constató que el cadáver de Mateo presentaba diversos impactos de bala distribuidos en distintas partes del cuerpo, además de una visible fractura en el brazo izquierdo, lo que hace presumir a los investigadores que pudo haber intentado defenderse o que fue agredido físicamente antes de ser privado de la vida. El primer resguardo del área y la preservación de la escena quedaron a cargo de los Topiles de Vara, la policía comunitaria que rige la seguridad por sistemas normativos indígenas en el municipio.
RECOLECTAN CASQUILLOS DE GRUESO CALIBRE
Posteriormente, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) junto con peritos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) se apersonaron en el sitio para procesar técnicamente el área perimetral. Durante la minuciosa inspección ocular, los peritos forenses localizaron y fijaron un total de siete indicios balísticos de calibre 9 milímetros, distribuidos en cuatro casquillos percutidos y tres cartuchos útiles que no alcanzaron a detonar. Toda la evidencia fue debidamente embalada y asegurada para su respectivo análisis en los laboratorios de balística.
RASTREAN POSIBLES LÍOS PASIONALES
Tras concluir el peritaje en el camino rural, los agentes ministeriales ordenaron el levantamiento del cadáver para su traslado al descanso municipal, donde se le practicaría la necropsia de ley correspondiente. El señor Lorenzo L., padre del joven, realizó el triste reconocimiento del cuerpo en el lugar de los hechos y posteriormente fue canalizado ante el Ministerio Público para formalizar la identificación legal de su hijo.
Por este crimen, la Fiscalía de Oaxaca abrió una carpeta de investigación por el delito de homicidio doloso. Vecinos de la zona refirieron en entrevistas preliminares que el hoy extinto sostenía diversas relaciones sentimentales que en fechas recientes le habían generado serios conflictos personales con terceros. Aunque las autoridades ministeriales mantienen esta versión como una de las líneas fuertes de investigación para esclarecer el móvil del asesinato, afirmaron que continuarán recabando entrevistas y testimonios para ubicar y detener a los responsables de este ataque armado.







































