La Fiscalía General de la República (FGR) informó este jueves la captura de Jaret Roberto “H”, identificado como uno de los presuntos autores materiales del asesinato del Fiscal Federal Ernesto Cuitláhuac Vásquez Reyna, ejecutado el pasado lunes 4 de agosto en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas.
La detención se logró gracias a trabajos de inteligencia coordinados entre la Fiscalía Especializada de Control Regional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y elementos de las Fuerzas Armadas, informó la FGR a través del boletín FGR 532/25.
ESTABA ESCONDIDO EN UN CENTRO DE REHABILITACIÓN
De acuerdo con el reporte oficial, las investigaciones permitieron rastrear el vehículo en el que se transportaron los agresores. Esa pista condujo a los agentes hasta un centro de rehabilitación en Reynosa, donde Jaret Roberto “H” se encontraba oculto.
Durante su captura, las autoridades aseguraron dos armas largas, cargadores, cartuchos útiles y droga, según el comunicado.
Además, el análisis forense de su teléfono celular arrojó pruebas directas de su participación en el homicidio, lo que permitió identificarlo como integrante de la célula criminal “Los Metros”, brazo armado del Cártel del Golfo, vinculado a actividades de huachicol fiscal (contrabando de combustibles) en la región fronteriza.
JUDICIALIZACIÓN INMEDIATA Y BÚSQUEDA DE MÁS IMPLICADOS
La FGR anunció que este mismo día se judicializará al detenido, con base en los elementos de prueba recabados. Además, se mantiene abierta la línea de investigación para dar con el resto de los implicados en el atentado que sacudió al sistema judicial del país.
El asesinato de Vásquez Reyna, quien formaba parte del equipo especializado en investigaciones federales, conmocionó a nivel nacional y generó un amplio dispositivo de seguridad en Reynosa durante su sepelio, al que asistieron más de 250 personas, incluidas autoridades federales, estatales y compañeros del Ministerio Público.
EL CASO: UN GOLPE DIRECTO A LA JUSTICIA FEDERAL
El homicidio del Fiscal Ernesto Vásquez Reyna representa un ataque frontal a las instituciones de procuración de justicia, particularmente en un estado golpeado históricamente por la violencia del crimen organizado.
Con la captura de Jaret Roberto “H”, la FGR busca enviar un mensaje claro: no habrá impunidad en los crímenes contra servidores públicos encargados de combatir a los cárteles.






































