Lo que inició como un percance vial de rutina terminó en una intensa movilización de los cuerpos de seguridad la tarde del martes 05 de mayo. La confusión, originada por una amenaza con un objeto metálico, activó los protocolos de emergencia ante el reporte de sujetos armados circulando por la carretera federal que conecta a Huajuapan con Juxtlahuaca.
El incidente se registró a la altura de la agencia de San Francisco Yosocuta, donde colisionaron un vehículo marca Nissan tipo Tsuru, habilitado como servicio público (taxi) de colores blanco y verde, y una camioneta Nissan color rojo con placas de circulación del estado de Oaxaca.
Tras el impacto, que dejó daños visibles en la defensa trasera izquierda de la camioneta, el conductor de la unidad particular solicitó auxilio desesperado. Según su testimonio, el taxista le había apuntado desde el interior del vehículo con lo que parecía ser un arma de fuego, lo que provocó que el Centro de Control y Comando (C2) emitiera una alerta máxima a las patrullas en la zona.
La Policía Municipal interceptó a los involucrados metros adelante. Al realizar la inspección y entrevistar al conductor de la camioneta, un hombre de 51 años de edad, se descubrió la insólita verdad: el objeto que generó el pánico no era un arma de fuego, sino un bastón de seguridad para el volante. El taxista presuntamente utilizó la herramienta metálica para simular un arma y amedrentar al otro automovilista tras el percance vial.
A pesar del despliegue policial y el susto generado entre los testigos y los involucrados, la situación no pasó a mayores términos legales. Ante la presencia de los uniformados, ambos conductores decidieron dejar atrás la tensión y llegaron a un acuerdo amistoso para cubrir los daños materiales de las unidades, evitando así el traslado de los vehículos al encierro oficial.
Edwin García / IGAVEC





































