En un fuerte operativo estratégico de seguridad y combate al robo de hidrocarburos, elementos de la Policía Estatal de Oaxaca, en coordinación con personal de la Secretaría de Marina (SEMAR), lograron el decomiso de una pipa cargada con 15 mil litros de combustible de procedencia ilícita. La pesada unidad fue interceptada cuando circulaba de manera sospechosa sobre la carretera federal Transístmica, específicamente en la zona de la desviación a la comunidad de Mogoñé.
EL CAMUFLAJE: SIMULABA TRANSPORTAR AGUA
La intervención policial se consolidó gracias a los filtros de revisión y los patrullajes dinámicos que mantienen desplegados de forma permanente las corporaciones estatales y federales en la región del Istmo de Tehuantepec. Al pasar por el punto de control, las autoridades le marcaron el alto a un camión tipo cisterna.
A simple vista, el vehículo pretendía burlar la vigilancia mediante el engaño: portaba rótulos e insignias que indicaban transportar agua potable para uso humano. Sin embargo, tras notar una actitud evasiva y el marcado nerviosismo del operador al momento de solicitarle la documentación de rutina, los uniformados procedieron a encender las alertas y ordenaron una inspección física exhaustiva de la unidad.
FLAGRANCIA Y DETENCIÓN

Durante la revisión técnica del contenedor, los agentes federales y estatales descubrieron que el compartimento no almacenaba líquido vital, sino miles de litros de hidrocarburo. Al ser cuestionado, el conductor no pudo acreditar la procedencia legal de la carga ni presentó las facturas o permisos de la Secretaría de Energía que avalaran su transportación segura y lícita.
Ante el flagrante delito, las fuerzas del orden procedieron a la detención inmediata del operador, quien fue identificado como Juan “N”, originario del estado de Tabasco.
DESTINO DE LO ASEGURADO E INVESTIGACIÓN FEDERAL
El detenido, el cargamento de combustible y la pipa utilizada para el traslado fueron trasladados bajo un estricto despliegue de seguridad hacia las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) con sede en el puerto de Salina Cruz. El Ministerio Público Federal integró de inmediato la carpeta de investigación correspondiente por el delito de almacenamiento y transporte ilícito de hidrocarburos.
Hasta el momento se desconoce de qué ducto o instalación fue extraído el combustible y cuál era el destino final del cargamento. Dichas circunstancias ya forman parte de las indagatorias e inteligencia federal para desmantelar posibles redes de distribución de “huachicol” que operan en los límites de Oaxaca y Veracruz.




































