Chupatintas
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

Escaparate Político

Chupatintas

 


Hasta hace unos cuatro sexenios, después que Reveriano Chagoya Corres en 1994 fue destituido como líder y llevado a proceso penal por robo de recursos de sus agremiados, los sucesivos directivos del Sindicato de Burócratas del gobierno del estado (Stpeidceo) se habían conducido con cierta honestidad y democracia. Había elecciones, terminaban su periodo y, a lo más a que llegaban, era conseguir una “aviaduría” (cobrar sin trabajar). No los invadía eso de erigirse en caciquillos como lo hacen hoy Joel Castillo Pérez y Juan Rafael Rosas Herrera, principalmente. 

Estos dos codiciosos se contagiaron del virus de la política y la corrupción para tener poder y dinero fácil. Joel fue candidato a diputado del PRI, salió destripado y luego brincó a una coalición PAN-PRD donde también hicieron mofa de su ingenuidad. Al Pelón Juan Rosas igual lo utilizó el PRI que prometió hacerlo candidato. A lo único que llegó fue que lo usaran como “Juanito”. 

AQUELLOS LODOS 

Dirigentes sindicales como Reveriano Chagoya y su mesa directiva, empezaron a corromperse tanto que duraron casi 15 años en la mesa directiva y al concluir, el gobierno regaló a cada uno una concesión de taxi del sitio Alameda. Además del corrompido Reveriano, recibieron tales embutes Vicente Andrés, secretario de conflictos; Juan David Laureano, del interior; Eva Nelly, de actas; René Hernández Reyes, de escalafón y Margarita Palma Flores, de organización. En esa época, dicen algunos viejos empleados, Reveriano empezó a acumular riqueza. Cobraba sin control alguno cuotas voluntarias a los trabajadores de contrato, de confianza y lista de raya. A nadie rendía cuentas.

De esas mañas abrevó Joel Castillo quien cobra sin trabajar y se las ingenia para conservar su parcela de poder. Ha logrado pactar con algunos de los nuevos dirigentes del sindicato y vende a los sucesivos secretarios de administración la idea de manejar el sindicato lo que le ha permitido conseguir paquetes de plazas, bases, viajes, dinero y “moches” de los proveedores.  

Donde hicieron mejores negocios fue en el periodo de Juan Rafael Rosas y su títere Juan Cruz Pinacho. Estos audaces, en el sexenio del gran saqueador Gabino Cue, hicieron el negocio de su vida con la venta nocturna de miles de plazas y bases, de 300 mil pesos cada una. Para estos negocios fue evidente la complicidad con el Secretario de Administración Alberto Vargas Varela “el chachalaco”, el jefe de recursos humanos José Juan Pérez Maya y el director administrativo Pablo Arturo Negrete Santiago. Igual que el jefe de la banda Gabino Cue, todos se hartaron de robar y se fueron campantemente. Esa escuela permeó en la dirigencia sindical de los burócratas y hoy siguen aferrados a esas prebendas corruptas. 

PATADAS 

Ejemplo de vicios tan arraigados y la eterna lucha por el control sindical, se da en estos momentos entre los chupatintas del Registro Civil, movidos por Joel Castillo. 

Hay quienes dicen que el problema no es más que una pantomima orquestada por Juan Rosas Herrera, el eterno aviador del Stpeidceo. 

La verdad -dicen otros- es que nadie ha dicho que los trabajadores desalojen el edificio, pero Carlos Cárdenas, delegado sindical del DIF agita las aguas por órdenes de Joel diciendo que el sindicato aprueba que los empleados abandonen el edificio. 

Esto es falso, el fondo del asunto es que Joel quiere que lo llamen a las negociaciones por el supuesto desalojo.

Dicen que el Pelón Rosas y Joel Castillo, de la manera más grotesca agitan las aguas en diferentes oficinas para mostrar músculo ante la proximidad del relevo sindical y, sobre todo, romper el quietismo político a causa de la pandemia. Su objetivo es seguir en el pandero. 

INSACIABLE 

Convertir el Registro Civil en una arena política es idea de Joel Castillo resentido porque el Secretario de Administración no le ha cumplido con las bases de un paquete de contratos que le regalaron el año pasado. Culpa de ello a Juan Rafael Rosas lo mismo que de la fuerza que está perdiendo su cacicazgo. Sabe que no tiene posibilidades de ganar la contienda porque la elección será hasta abril del 2021 ya que en 2018 les dieron la toma de nota. La epidemia descuadró los planes de Joel porque la elección tenía que ser el próximo diciembre. Dicen los que lo conocen que, es lo de menos, perderá el control sindical pero ya tiene “su guardadito”. De otra manera no podría explicar de dónde sacó su residencia que acaba de estrenar en Tlalixtac y su lujoso BMW. 

Visítenos en: www.escaparatepolitico.com

O escríbanos a [email protected]

Twitter: @escaparate_oax

Facebook: [email protected]