El Ayuntamiento. Gobierno Municipal,  derecho a una buena administración
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Opinión

El Ayuntamiento. Gobierno Municipal,  derecho a una buena administración

 


 

 

El proceso municipal de elección de presidente Municipal y miembros del próximo ayuntamiento se ha iniciado en Morena con tres aspirantes, el actual edil, un diputado y una diputada, en un ambiente electoral que, para el municipio de Oaxaca de Juárez, los que lo han presidido no han logrado dar muestra de un servicio formal y materialmente enfocado a implementar una política de servicios municipales y acceso al derecho humano a una buena administración.

Se han implementado salidas, como la ruta para ciclistas en las reducidas vialidades con que se cuenta la ciudad que, lejos de coadyuvar a su mejoramiento, la complicaron cuando ya lo estaba de por sí, por falta de racionalidad en la prestación del transporte urbano de pasajeros, sitios de taxi, cajones exclusivos de estacionamiento, sin que la autoridad municipal haya implementado una estrategia que encauce la solución a esta problemática.

El municipio es una estructura constitucional que organiza el manejo de los intereses comunes de un número de habitantes radicados en un territorio asignado a un gobierno municipal en el que los ciudadanos compartan el ejercicio del mando municipal orientado la implementación de su atención, propiciando que todos aprendamos, opinemos y colaboremos en el quehacer de cómo se gobierna, administra y satisface necesidades generales, como la seguridad y paz pública, obra pública, vialidades en buen estado, comercio, panteones, mercados, alumbrado público, limpia, centrales de abasto, rastro, parques, jardines y su equipamiento.

El municipio como ente público tiene un doble carácter, como un nivel de gobierno y consecuentemente de poder y, otro como administrador de los servicios de la comunidad. La Suprema Corte ha explicado que el municipio es componente del Gobierno de la República, ya que conforme al artículo 115 Constitucional, se le reconocen facultades y derechos fortaleciendo su ámbito de quehacer público.

El municipio integra al estado federado y éste al estado nacional, como base de la división territorial, política y administrativa y, a su vez, como garantía de vida política y social verdaderamente autónoma y anhelo del pueblo mexicano.

El gobierno municipal se ejerce por medio de un ayuntamiento compuesto de ciudadanos electos, de manera exclusiva, lo que supone la exclusión, no sólo de autoridades intermedias entre el gobierno del Estado y el ayuntamiento, sino de cualquier otro ente, organismo o institución que, creado por los poderes federales o estatales sin base constitucional, pretenda ejercer funciones municipales, sin perjuicio, de que se creen instancias de coordinación, asociación o concertación, o bien concesión, autorización y contratación de en cuanto a los servicios a su cargo.

Ello ocurre por ejemplo en cuanto al de agua potable que, por razones financiaras, en Oaxaca está a cargo del Gobierno del Estado; la obra pública, el servicio coordinado de seguridad y salud públicas, el tránsito vehicular y peatonal. Una característica del municipio es precisamente que, como nivel de gobierno comparte el ejercicio del poder, dentro de su territorio, con el gobierno del Estado y el federal, de manera que cuando por razones políticas, esta tarea se contamina por intereses encontrados de las facciones que lo ejercen, se entorpecen en perjuicio del habitante del Municipio.

No se ha logrado el objetivo de un buen gobierno y administración municipal que distinga que se gobierna para el pueblo, no para la fisonomía que le permitió acceder al cargo y que, como efecto del voto ciudadano, se deben desprender de los afanes que de manera egoísta y perversa desvíen el ejercicio de atribuciones municipales, por intereses ajenos al de cumplir y hacer cumplir el orden jurídico nacional frente al gobernado.

Hoy lo apreciamos objetivamente cuando las vialidades constituyen un riesgo por su deterioro y pésimo mantenimiento; jardines descuidados, como el del Zócalo o el Llano, entre otros; servicio deficiente de recolección de basura y limpieza; burocratismo en la prestación de los servicios; ambulantaje sin control administrativo, decisiones municipales sujetas a diferencias políticas.

El nivel de gobierno municipal ha estado cooptado por los intereses del gobierno del estado como ahora que, aun siendo de la misma tendencia, enfrentan profundas diferencias de liderazgos que inciden en la deficiente prestación de servicios, es decir de la parte de actividades que ejerce el ayuntamiento del municipio de Oaxaca de Juárez, como administrador y prestador de los servicios.

El municipio y su gobierno, el ayuntamiento, son la primera y más cercana forma de que el ciudadano intervenga en el manejo de sus interese comunes de los habitantes de Oaxaca de Juárez, hoy desatendidos y sin coordinación con el Estado; por ello como ciudadanos debemos pensar cómo contribuimos, con nuestro voto, el

hacer factible el derecho a una buena administración con todas sus consecuencias, como nos lo garantiza el artículo 12 de la Constitución del Estado de Oaxaca.

El Gobierno y la administración municipal de Oaxaca de Juárez han transitado en más de dos trienios en un manejo deficiente, requerimos recobrar, como ciudadanos, el control de esas funciones mediante un voto razonado, no inducido por una publicidad que solo contiene imágenes y virtudes formales sin materia. Ello es importante si aspiramos a un gobierno municipal bajo la responsabilidad de miembros de la comunidad que no busquen financiarse para ser candidatos a gobernador o senadores, sino para darle contenido al derecho humano a la buena administración de la que hoy se carece.

 

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