CIRCO DE DOS PISTAS | El Imparcial de Oaxaca
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CIRCO DE DOS PISTAS

 


Nuestros flamantes diputados en eso convirtieron ayer la primera sesión formal de la 65 legislatura del estado. Abajo, como adelantado exequias para su moribundo partido, el PRI, los turulecos Samuel Gurrión Matías y Fredy Gil Pineda Gopar se trenzaron en colérica discusión señalándose mutuamente de mafiosos. Arriba, se dio otro espectáculo. Al ser ungida nuevamente la diputada Morenista Laura Estrada presidenta de la Jucopo, quedó confirmado que en esta cámara la corrupción es más que rediviva.

Las dóciles mujeres diputadas sufrieron para contener a sus rijosos compañeros que, como dice la canción, amenazaban con echar mano a sus fierros. Fue una discusión bastante ríspida que mostró lo que son capaces dos diputados cuando hablan de mafiosos en la curul.

El tema que prendió el affaire, al parecer, fue la actitud previsora del diputado juchiteco quien, al ver la debacle del PRI como consecuencia del escándalo que provocó la captura del diputado reelecto “El gato” Gustavo Díaz Sánchez, pinta su raya.

Según ha dicho el mismo Samuel Gurrión, salta al PVEM con la intención de convocar a otros diputados sueltos y hacer una bancada donde le permitan más participación.

EXEQUIAS DEL PRI

Esto es lo que externa Gurrión, pero el fondo parece ser su perspectiva de que el PRI en Oaxaca está en los últimos estertores. No encuentra otra explicación de que los altos mandos del partido tricolor se empeñen en mantener como coordinador de la disminuida bancada de 7 curules, al sempiterno diputado plurinominal Alejandro Avilés Álvarez.

Tener como coordinador a un diputado con tantos señalamientos negativos, necesariamente resta credibilidad al PRI. Ante las declaraciones policiacas de que es socio de su compadre “El gato” en muchos negocios, lo más sensato, políticamente hablando, es hacerlo a un lado para la buena imagen de su partido. Desde el momento en que el gobierno de Veracruz capturó a este diputado, a uno de sus hijos y a su chofer, salieron a relucir sus ligas con la delincuencia organizada.

Otro aspecto que, seguramente atisba Samuel Gurrión, es la perspectiva de que el candidato a gobernador sea Raúl Bolaños Cacho Cue en la alianza Morena-PVEM que, por cierto, ya se concretó. Cabe la posibilidad de que con este abanderado el gobernador Alejandro Murat Hinojosa amarre su proyecto de la sucesión con el abanderado del partido Verde con quien mantiene una amistad inmejorable. Y, entonces, dejará a Avilés con un PRI reducido a nada entre los partiditos morralla.

EL SALTO DEL CHAPULÍN

En la otra pista de la 65 legislatura, causó sorpresa entre los propios morenistas la repetición de la señora Laura Estrada Mauro como presidenta de la Junta de Coordinación Política. Va por segunda ocasión por una razón: Tiene en su caudal todas las mañanas habidas y por haber para manejar el abultado presupuesto del poder legislativo, más de mil millones de pesos anuales.

Otro juicio que hacen en la bancada del partido Morena es que la designación fortalece al senador Salomón Jara y da luces para decir que la candidatura es suya. Eso lucubran, pero los antecedentes de la diputada Laura Estrada no le ayudan.

Recordemos algunos pasajes.

A mediados del año pasado Laura Estrada Mauro representante del distrito de Tuxtepec hizo algunos amagos. Como presidenta de la Comisión de Vigilancia del Órgano Superior de Fiscalización del estado, amenazó con no aprobar la cuenta pública del Ejecutivo correspondiente al año 2019, pero esto ya es bola pasada. Otros dicen que está encareciendo su pago de marcha. Tal intimidación es parecida al emblemático “petate del muerto” que solo asusta a los más ingenuos porque legalmente ese procedimiento -la aprobación- ya no es obligatorio sin embargo doña Laura lanza la intimidación como último recurso para decir que nadie hable de auditar a esta legislatura porque entonces no aprobamos la cuenta pública del 2019. Su argumento es que el Órgano Superior de Fiscalización del estado (OSFEO) “no entregó a tiempo la información”. Lo más grotesco del alegato de esta diputada es que este órgano está supeditado a la comisión de vigilancia de la Cámara ¿Por qué no le exigió la información en la fecha determinada?

Todo esto pasa porque, según me revelan algunos empleados de la misma Cámara, Laura Estrada Mauro en su calidad de primera presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) manejó el presupuesto como negocio particular.

Cuentan que, al estrenarse los diputados de la 64 legislatura llegaron ávidos de dinero fácil y poder. Al ser designada presidenta de la JUCOPO Laura se comportaba imperiosa. Disponía de las arcas legislativas como “caja chica” de la mano con el tesorero del Congreso, Omar Maldonado con quien formó una dupla dominante.

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