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Opinión

Columna sin nombre

UNAM

 


 

El señor presidente López Obrador, lleva cinco días de críticas a la UNAM. Que se está “derechizando” que se debe reformar y otros detalles como preguntas sobre el sueldo del rector.

Podemos distraernos de los problemas nacionales, claro está, como por ejemplo perder el tiempo en redactar el siguiente trabalenguas:

La UNAM se está derechizando.

Quien la desederechice.

Será un buen desderechizador.

Como sea, el caso es que AMLO está pateando un avispero de millones de avispas bravas, y ese juego es muy peligroso política y socialmente hablando.

Desde que en tiempos de Emilio Portes Gil se concedió la autonomía a la UNAM, esa calidad se ha conservado incólume y ningún presidente ha intentado desconocerla o intervenir en los asuntos académicos de la llamada máxima casa de estudios.

Sus cursos, tradiciones e ideología interna son universales, y se respetan dentro de ella todas las tendencias políticas y formas de pensar.

Las materias que en ella se imparten son decididas por un Consejo Universitario sin intervención de persona ajena, así sea el mismo presidente de la república.

Lombardo Toledano creador del PPS, trató hace muchos años que la UNAM se convirtiera en una institución socialista, fracasó rotundamente.

José Vasconcelos diseño el escudo y lema de la UNAM, “Por mi raza hablará el espíritu”, y además la famosa porra universitaria, el Goya, fue compuesta por él, solo que se redactó “Gloria” y no Goya, pero como señala López Portillo en su obra Mis Tiempos, se escuchaba en los gritos de miles como Goya y así se quedó.

Fuera de esos detalles, no conozco alguna otra “intervención”. 

En ese orden de ideas, opino libremente, que el señor presidente López Obrador debe dejar de criticar a la UNAM, porque quizá sea la única forma de perder prestigio, bajar su popularidad  y perder partidarios, pero en el caso de que fuere una técnica para hacernos olvidar los problemas reales de México como la inseguridad, el desabasto de medicinas, la inflación y otros, con esas críticas e intervención se van a radicalizar sus críticos.

Cuidado.

Yo también soy Pueblo.

Por allí nos encontraremos.