Activismo desatado | El Imparcial de Oaxaca
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Editorial

Activismo desatado

 


Si existe en el país un lugar idóneo para el activismo político, ése es Oaxaca. Aquí florece todo tipo de protesta. He ahí el porque a diario la ciudadanía padece bloqueos de calles, carreteras, toma de casetas, cierre de oficinas y hasta secuestro de empleados o funcionarios. Hay un feminismo soterrado. Sin embargo, en temas elementales como es la busca de personas desaparecidas o la exigencia de justicia, no se observa esa enjundia que se percibe en sus marchas violentas, pinta de calles o agresión a medios de comunicación. Recientemente apareció un grupo de mujeres que, a bordo de un vehículo, calificado como la patrulla que ubica los domicilios de sujetos que adeudan pensiones alimenticias, llegan a los mismos y ponen tendederos con fotografías, realizan pintas y hasta arrojan materia fecal en las paredes.

La citada protesta ha tenido cobertura de los medios locales y nacionales. Con bocina y micrófono en mano, las mujeres que se dicen afectadas, han recorrido la ciudad y el área conurbada para exhibir, más que exigir a quienes han ubicado como parejas o padres que han sido sentenciados por jueces civiles, a pagar una pensión alimenticia. Los mismos son estigmatizados y puestos en evidencia. Es importante subrayar que desde hace años, EL IMPARCIAL. El Mejor diario de Oaxaca, ha lanzado verdaderas campañas sobre este tema, habida cuenta de que mujeres divorciadas o simplemente separadas de sus parejas, viven un verdadero Calvario para poder obtener la pensión con la que puedan mantener a sus pequeños. La impunidad con la que muchos han eludido sus responsabilidad ha contado también con la complicidad de algunas oficinas de gobierno, en donde no se les hacen los descuentos respectivos o, simplemente, maquillan la información de sus percepciones pecuniarias.

Si el activismo de estas mujeres no se traduce en reformas legales y modificaciones a los códigos civiles de las entidades, quiere decir que el movimiento será simplemente localista. Si, en cambio, logran que tanto las cámaras federal o local acojan sus demandas como un acto de justicia, bien podemos afirmar que ha sido exitoso. En los últimos días ha trascendido que hay algunos presidentes municipales electos, que son deudores de pensión, podrían no tomar posesión el próximo primero de enero, justamente porque están bajo ese supuesto. Ojalá que la famosa patrulla o brigada para ubicar a quienes no han cumplido no sea una simple llamarada de petate.

 

Sucesión y guerra sucia 

 

No es la primera vez que en este espacio editorial de “El Mejor diario de Oaxaca”, abordamos la necesidad de la civilidad, la madurez y sana competencia entre partidos, coaliciones o candidatos, en tiempos de elecciones. Los oaxaqueños, desde antaño, vivimos eternamente enconados y confrontados, sobre todo en quienes hacen de la militancia o simpatía política una especie de auto de fe y no una tendencia ideológica. De igual manera hemos abordado el tema de la prudencia. Si bien es cierto que las tendencias de triunfo se avizoran a favorecer a determinado candidato o instituto político, nada hay escrito en torno a resultados electorales definitivos. Dicen los analistas del sistema político mexicano, que nunca hay resultados predeterminados y definitivos. El voto ciudadano en nuestro medio oaxaqueño, muchas veces es impredecible. 

La semana anterior, por las redes sociales nos enteramos de la queja de la senadora Susana Harp Iturribarría, respecto al mal uso que le habrían dado sus adversarios polìticos a un video que le fue grabado, durante una entrevista en el canal de televisión de Milenio. Considera dicho hecho como un caso típico de violencia polìtica en razón de género. Hace alusión a que, luego de haber rendido su tercer informe de actividades legislativas, el pasado 24 de septiembre, se soltaron una serie de rumores dolosos y descalificaciones. Y es evidente. Dicho acto fue calificado por muchos como si fuera el famoso “destape”, haciendo alusión a la jerga política que durante mucho tiempo ha seguido vigente, con el personaje de “el tapado”, es decir, el candidato que tienen en reserva tanto los gobernantes como la cúpula de partidos políticos y que mantienen en suspenso hasta que consideran que deben destaparlo.

Sin duda alguna, la legisladora de la Cámara Alta apenas camina sobre las rutas sinuosas de la política mexicana en general y oaxaqueña en particular. Es decir, desconoce los entretelones de la guerra sucia que se desata ante hechos como el que referimos. Si bien hace falta mucho para que su partido –el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)- tenga los elementos para poder validar a su candidato (a), luego de encuestas y mediciones, el hecho de asumirse ya con la candidatura en la bolsa traerá consigo mayores elementos para dicha guerra de lodo. Y puede arreciar, dado que habrá aspirantes en su mismo partido y seguidores de los mismos, que no estarán de acuerdo con su posible nominación.