MORENA: Los perfiles (I) | El Imparcial de Oaxaca
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De Paradojas y Utopías

MORENA: Los perfiles (I)

 


1).- Introducción necesaria

Un análisis minucioso de ésta, denominada “clase política”: biografías, antecedentes, trayectoria académica, política, et al, rebasa las expectativas y el espacio de un artículo periodístico. Basta decir que lo que hoy tenemos es una mezcla variopinta de personajes tasados por un pragmatismo ramplón. Tránsfugas, chapulines, oportunistas, trepadores, trapecistas. Un traslape amorfo de ideologías y partidismo trasnochado. Hacemos una breve semblanza de aquellos que ya se apuntaron para la candidatura al gobierno por Morena y de otros que quisieran inscribirse como efecto colateral. No es un análisis como los que han hecho de las élites políticas mexicanas, Peter H. Smith o Roderic Ai Camp. Vamos por partes. Primero Morena y luego el resto. Stricto sensu, no son todos los personajes que están en el ajo político. Hay omisiones desafortunadas o premeditadas.

2).- Los que puntean

Ingeniero químico por el IPN, Salomón Jara emergió de una de las corrientes del PRD: la Unión Campesina Democrática (UCD). Fue su franquicia. Ahí abrevaron algunos que hoy son consumados promotores de la 4T y de López Obrador. Se ha dedicado más a la grilla que a otras tareas públicas. La izquierda le ha sido más rentable. Ha pervivido de ella. Fue titular de la SEDAFPA en el gobierno de Gabino Cué. Cuando le presentaron su renuncia dijo: “que se la entreguen a Andrés Manuel”. Es senador de la República por segunda ocasión y devoto del tlatoani tabasqueño desde que inició su larga campaña. Aunque lo niegue, la Secretaría de la Contraloría lo trajo a raya por presuntos desvíos.
De Susana Harp no hay antecedentes de militancia. La metieron con calzador en una encuesta de Morena. Hizo berrinche. Fue pública su molestia. Argumentó que no la habían consultado. Apenas tantea para conocer los entretelones de la política nacional. AMLO la designó delegada Covid-19 en Oaxaca. Con ironía se dijo que, pese a ello, había tomado Susana-distancia. Su profesionalismo en torno a la interpretación musical, es indiscutible. Su bandera en la defensa de la raza afromexicana entre otras es, para sus críticos, puro esnobismo.

3).- Los que también quieren

De Armando Contreras desconozco perfil profesional o laboral. Fue en la administración del priista Ulises Ruiz, titular de la Secretaría de Asuntos Indígenas. (SAI). Junto con el desaparecido Rafael Vicente Rodríguez Enríquez, maestro democrático radical, detenido por secuestro, crearon el llamado Frente Amplio de Comunidades Marginadas del Estado de Oaxaca (FACMEO). Salta al PRD y luego a Morena. Repite como diputado federal. Es considerado soterrado adversario de Salomón Jara. Se publicita profusamente.
Benjamín Robles fue durante el gobierno de Víctor Manuel Tinoco Rubí en Michoacán, consumado priista. Enemigo público de la libertad de expresión. Protegido del veracruzano Juan Benito Coquet y de Jesús Martínez Álvarez, entonces en el PRI. En 2001 se pinta de anaranjado cuando llega a Oaxaca con Gabino Cué y el Movimiento Ciudadano, entonces Convergencia. En el municipio de Oaxaca de Juárez y luego en la gubernatura, fue el “hombre fuerte” del gabinismo, hasta la ruptura. Fue diputado local por el MC y luego, en arreglos con el “Señor de las Ligas”, René Bejarano, Cué lo catapulta al Senado. En 2016 fracasa en su periplo a la gubernatura. Se apropia del PT, que hace negocio de familia y ahora sueña con que Morena lo arrope para ser candidato.

4).- Los que empujan, pero…

Alberto Esteva fue militante del PRI y promotor de Roberto Madrazo en 2000, cuando perdió la candidatura a “la grande” ante Francisco Labastida. Creció a la sombra de Chuchín Martínez Álvarez en el gobierno de Manuel Camacho, en la CDMX. La suerte le cambió con la liquidación de la desaparecida Ruta 100. La revista Proceso dio cuenta de ello en su tiempo. Luego brincó a Convergencia –hoy Movimiento Ciudadano (MC)-. Con dicho partido fue diputado federal. Ausente del terruño durante muchos años, ocupó cargos menores durante las gestiones de Marcelo Ebrard y Miguel Mancera, en asuntos de seguridad –más bien de espías-.
Con esas cartas, Cué lo designó titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSPO). Durante su encargo, el C-4 se convirtió en atractivo turístico. Renunció luego del primer paro policial, encabezado por el jenízaro Yeikol Pérez. Ahora es un soterrado militante de Morena, luego de pintarse de color marrón como alcalde de Álvaro Obregón, a la salida de Layda Sansores –hoy puesta en la tablita por el TEPJF- su protectora y mecenas. (Continuará…)

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— A propósito de la deteriorada salud de Miguel Ángel Félix Gallardo, preso en el Penal de Puente Grande, un breviario. “En aquella época –dice Roberto Saviano, al referirse a los años 70- no existían los cárteles. Fue Félix Gallardo quien los creó… Un día fue a ver a los cabecillas del contrabando y les propuso organizarse, pero con una sola condición: elegirlo a él como jefe”. (Cero, cero, cero. Cómo la cocaína gobierna el mundo, Anagrama, Barcelona, 2014, pp. 34-35).
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