Nos vamos a extrañar | El Imparcial de Oaxaca
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Nos vamos a extrañar

 


El esfuerzo que diversas organizaciones internacionales e instituciones de gobierno como la de salud que han venido realizando en estas fechas, en función de cuidar nuestra integridad, por la amenaza de enfermar gravemente si tu cuerpo ya sufre de un sistema inmune bajo, debería convencernos de ATENDER LAS INDICACIONES Y DEJAR LAS BANDERAS PARTIDISTAS PARA OTRA OCASIÓN.

El “Pueblo bueno” se ha volcado en comentarios que van y vienen en redes sociales, sobre diversas conspiraciones en el tema del COVID-19 y no coronavirus como muchos le llaman, recordemos que coronavirus (CoV) según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el que ocasiona el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV); por lo que refiriéndonos al COVID-19, andan circulando ideas conspiratorias cuya imaginación va, desde pensar que fue inventado para eliminar a la mayoría de adultos mayores para evitar pagarles su pensión, otros, que es para que China se haga de los recursos de otros países y se fortalezca, otros, que para desarrollar la vacuna, venderla y convertirse en los nuevos farmacéuticos millonarios y tantas ideas más que pueden leerse descabelladas, sin embargo, nadie puede decir que esto es mentira, pero no hay pruebas contundentes que demuestren las verdaderas intenciones de su propagación.

Lo que si se observa y se siente es el miedo a contagiarse y morir de ello, ese miedo disparado por el instinto innato que nos mantiene sobreviviendo, miedo que nos nubla la razón y nos hace salir a comprar víveres, para pasar esas pandemias que nos venden las películas de Hollywood, ese miedo que se apodera de nosotros y nos paraliza, nos lleva a la sobreprotección y a no pensar en los demás, observen como en poco tiempo se terminó el gel antibacterial, los cubrebocas y el papel higiénico, ¿el papel higiénico?, les digo, se nos nubla la razón; compramos sin importarnos los demás, que también requieren protección, para evitar precisamente los contagios y el hambre.

Conforme pasa el tiempo, los casos de infección van creciendo, por falta de higiene en manos y hábitos respiratorios (cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar), y el Estado toma medidas para evitar la afectación a la población sobre todo más vulnerable, se promulga el aislamiento, con ello todo lo que implica, por ejemplo que nosotros, en nuestra faceta de clientes ya no salgamos a comprar y los encargados de los negocios que no saben cómo llegar a la población, sufren consecuencias mayores, porque el virus, ese maldito virus combinado con el miedo viene a darle en la torre a las empresas, a la industria y hasta las bolsas de valores que sin “quién mover la lana”, hace que todo se modifique.

Por otro lado, nos quedamos en casa, esperando que pase el virus y no cause mayores problemas, para que todo vuelva a la normalidad, pero sabe que, ya nada será igual, las formas que estamos adoptando ahora no serán temporales, el que sobreviva a esta pandemia de miedo, en lo económico, de formas de comunicarse, de dar y recibir clases, de comprar, de vender y de rezar, habrá hecho un cambio en su vida y ya no será la misma persona que entró en cuarentena, que la que saldrá.

Que estos días, sirvan para reflexionar sobre nuestro actuar, sobre lo que queremos ser y hacer, consideremos que este aislamiento podría ser positivo al lado de nuestros seres queridos, con aquellos que queremos conservar y a quienes protegemos, hay muchos que quisieran estar en ese lugar, pero deben salir por circunstancias de trabajo, en muchos de los casos POR EL HEROÍSMO QUE EMPUJA A NUESTRA COMUNIDAD DE MÉDICOS, ENFERMERAS, TRABAJADORES DEL SECTOR SALUD Y OFICIOS INDISPENSABLES PARA MOVER A UNA COMUNIDAD, A ELLOS VA UNA PLEGARIA TODAS LAS NOCHES, QUE ESTÁN EN EL PRIMER FRENTE DE ESTA BATALLA, MI MÁS SINCERO RECONOCIMIENTO POR EL CORAZÓN TAN GRANDE Y ESPÍRITU DE SERVICIO QUE TIENEN.

Convivir en familia debería de ser un privilegio, observa a aquel que tienes al lado, porque ha crecido de edad y quizás ni siquiera sabes lo que le hace feliz o acongoja, aprovecha ahora que estás vivo, aprender eso que tanto querías hacer, suelta tus formas de vida que ahora no puedes llevar, si quieres acomódate en esta nueva forma de convivir, evoluciona tus ideas, intenta otras formas de crecer, la circunstancia te empujará a salir de ese cascarón, renovado; que este tiempo sea para encontrar la nueva persona que “habita en ti”, esa que piensa en los demás y deje que el egoísmo se lo lleve el COVID-19, que también se lleve el miedo y se convierta en el motor que te impulse a cincelar ese sujeto que pueda transformar de forma positiva la vida de los demás.

Nos vamos a extrañar desde luego, el café con los amigos, las charlas en público, los conciertos masivos, el festejo en casa del compadre, las reuniones en casa de la abuela, el vivir a plena libertad y sin discriminar al otro porque pareciera que está enfermo, pero esto sí, será pasajero.

Lo que no debemos extrañar, sería nuestros comportamientos destructivos, la falta de empatía, la alevosía, el robo, el crimen, la corrupción, lo mal sano que nos ha dejado conseguir a toda costa bienes materiales y el poder de aplastar a los demás, esos habríamos de reducirlos y desaparecerlos de nuestras formas cotidianas de vida, pero para ello, se necesita más de una cuarentena para lograrlo, no sólo estar al filo de la muerte para reflexionar, sino TRASCENDER, aunque ese, es un tema complejo para un servidor ¡Es cuanto!

Twitter@g_vasquez


 

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