Los vikingos de ayer y de hoy | El Imparcial de Oaxaca
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Los vikingos de ayer y de hoy

 


Para Pepe Rueda vikingo de corazón

Me dispuse a ver el juego de futbol americano entre Vikingos contra Santos. Decenas de miles de gringos gritando desaforadamente en un estadio cerrado con clima, en medio de un crudo invierno. Flamante edificio que costó una millonada. El deporte del imperio. Los nuevos gladiadores y los nuevos romanos, amos y señores de un poderoso imperio en decadencia. El deporte llevado a ser el arquetipo de un sistema que se inspira en los guerreros democráticos de la Grecia clásica. Patricios dedicados al negocio de la guerra. Sociedad en la que estaban excluidas las mujeres y eran servidos por un ejército de esclavos. En cada partido de la NFL se rinde homenaje a las fuerzas armadas. Banderas, uniformes, militares, himno nacional, aviones de combate pasan zumbando encima de los estadios. El poder se ve y se siente. El nacionalismo encendido y panfletario. Una bandera de barras y estrellas del tamaño del campo de juego. Cientos de millones de personas viendo por televisión en todas partes del planeta, el ritual de poder, riqueza y fuerza, en donde las capacidades humanas y las tecnologías llegan a su última expresión, en medio de grandes negocios. La televisión de cable y satelital nos están convirtiendo en gringos televisivos, la guerra, la violencia, el terrorismo de “los chicos malos”, el dinero y el consumo, en una palabra “La Locura Americana”.

Pero, aunque jugué muchos años este deporte en la UNAM, me aburre y le cambié de canal. Por una casualidad del destino, encontré un documental de cómo, los vikingos invadieron Inglaterra a finales del siglo IX y el rey anglosajón de Wessex, llamado Alfredo el Grande, luchó contra la invasión y los venció. Salvajes, feroces y enromes, los vikingos venidos de lo que hoy es Dinamarca, se dedicaban en sus barcos a saquear las costas de las islas británicas y de Europa. Vivian del pillaje, llegaban a cualquier parte de aquel mundo, en sus veloces naves y sembraban el terror, saqueando, destruyendo y esclavizando.

Los anglosajones fueron, medio civilizados, por los romanos en el primer siglo de la era, entre otras cosas que impusieron los romanos a los salvajes y guerreros anglosajones, fue el catolicismo. Para el siglo IX los vikingos invadieron los reinos anglosajones, con la intención de quedarse a vivir en la isla, después de muchas batallas y una gran odisea, fueron derrotados por el rey Alfredo, quien, magnánimo les perdonó la vida y les permitió quedarse, con la condición de convertirse al catolicismo. Es aquí, donde se puede decir que se funda Inglaterra, con la fusión de los vikingos y los anglosajones. Faltará, en la Edad Media, la llegada de los comerciantes judíos para crear definitivamente el “rostro y corazón” del reino de Inglaterra. Es decir, grandes guerreros por los vikingos, hábiles estrategas por los anglosajones y expertos comerciantes por los judíos. La guerra y el comercio, el comercio y la guerra, el alma y la esencia de la cultura Occidental.

De tiempo en tiempo, le cambiaba de canal, de los vikingos antiguos a los vikingos modernos. La misma historia de los vikingos, siguen llegando, ahora en vez de barcos de remos, llegan en formidables portaviones, en vez de espadas y escudos, ahora traen aviones y misiles. El resultado es el mismo. Sembrando el terror, saqueando los recursos naturales, esclavizando a los pueblos y apoderándose de los mercados.

El futbol americano es el deporte del imperio. Ostentan su fuerza, tamaño y velocidad. La tecnología y la riqueza. Los nuevos gladiadores entretienen a las nuevas elites, descendientes de vikingos, anglosajones, normados, teutones, emigrantes que dejaron su casa, familia, tierra, cultura, idioma y religión, para entregarse, por entero, a la adoración del “Becerro de Oro”, en medio de la enajenación, el consumismo y el racismo. Porque, al igual que los griegos, vikingos y anglosajones, en esta democracia tienen a un ejército de esclavos “ilegales” que los sirven y atienden para hacerles la vida cómoda.

Los nuevos vikingos van de guerra en guerra, de invasión en invasión. Desde su fundación. Invadieron y despojaron de sus territorios a los pueblos indígenas, después a los mexicanos, siguieron los españoles, y una larga lista, hasta nuestros días. Los nuevos vikingos son un pueblo guerrero y su poderío militar lo coronan y refrendan con el deporte más violento, más caro y con mayor tecnología del planeta. El futbol americano es el nuevo circo romano, referente del imperio del Becerro de Oro…en agonía. Visite www.toltecayotl.org