“No faltan ganas, faltan insumos”, “Con mis dos neuronas salvamos al país durante la pandemia de Covid 19; el personal de salud sostiene al país 24/7”, fueron algunas de las cartulinas y consignas que los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social enarbolaron durante las manifestación de este fin de semana por las principales calles de Oaxaca para denunciar, principalmente, la carencia de insumos, sobrecarga de trabajo, desabasto de medicamentos y, sobre todo, la falta de un servicio digno a la ciudadanía y derechohabientes.
Durante la movilización, que se suma a las protestas realizadas en al menos 17 estados del país, señalaron la intención del gobierno federal de desviar la atención exclusivamente a la demanda de cambio en la dirigencia del sindicato del IMSS, que es parte de sus solicitudes, pero lo esencial está en la crisis del sistema de salud y la desatención de la burocracia sanitaria.
“El salario digno no es un privilegio, es un derecho, mejores condiciones laborales” se leía en otra pancarta y, durante la marcha insistían en la arenga de “no te vayas a enfermar, no hay material”. En el recorrido explicaron a EL IMPARCIAL el intento de ley mordaza que intentan imponer los directores del IMSS en Oaxaca y el país, la amenaza contra trabajadores por asistir a las protestas, la saturación de hospitales, la sobrecarga de trabajo en todas las unidades médicas, las pésimas condiciones de aparatos, hospitales, unidades médicas, entre otros.
¿QUÉ POR QUÉ PROTESTAN?
En redes sociales, los trabajadores puntualizaron las razones de sus protestas: “Porque esto NO es atención digna”, indicaron como parte fundamental que explica la crisis en el Seguro Social. “Porque los pacientes merecen una cama, privacidad, medicamentos y condiciones adecuadas para recibir tratamiento.
Porque el personal de salud está cansado de dar la cara por las deficiencias de un sistema que muchas veces lo obliga a trabajar sin lo indispensable.”
Esto fue explicado con imágenes de las unidades médicas y hospitales con pacientes en pasillos o a la espera de una cama o consultorio para ser atendido.
La protesta en Oaxaca se concentró en una marque una marcha que afectó a la circulación vehicular en la zona del Hospital General de Zona.
Los médicos, enfermeras, camilleros, empleados del IMSS en general puntualizaron en un mensaje que “¡Los médicos no protestan contra los pacientes! protestan porque también quieren atenderlos con dignidad.
Los manifestantes explicaron diferentes situaciones que han enfrentado al intentar hacer su trabajo de la mejor manera y, en todo ello hay un común denominador: “mientras tanto, los pacientes sufren, sus familias se desesperan y el personal médico carga con la frustración”, todo ello producto de las deficiencias, negligencia y desinterés de las direcciones del IMSS
Incluso, trabajadores y enfermeros explicaron que algunas herramientas e insumos deben salir de sus bolsillos por el riesgo que enfrentan a una mala atención por carecer de aparatos o insumos por ello aclararon “La salud pública no debería sobrevivir gracias al sacrificio de quienes trabajan en ella.
¿Hasta cuándo vamos a normalizar estas condiciones?”
MARCHA Y PARO NACIONAL
En la movilizaciones que sostienen en la capital del país, el personal médico IMSS anunció una marcha nacional pacífica el miércoles 14 de octubre, la cual será respaldada por trabajadores del Metro, ISSSTE, Pemex y por maestros de la CNTE.
Descartaron faltas masivas y en su lugar saldrán a las calles la próxima semana para exigir la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), así como aumento salarial, mejores condiciones laborales y acciones concretas ante el desabasto de material médico, insumos y medicamentos.
Con las consignas de “No te vayas a enfermar, porque no hay material”, “No están solos”, “si tocan a uno, tocan a todos”, “el pueblo callado, jamás será escuchado”, “ni un paso atrás, ni un paso atrás”, “Fuera Olivos” y “hasta la victoria siempre”, personal de salud amagó con llevar su protesta hasta las últimas consecuencias, sin afectar a pacientes y el funcionamiento del sistema de salud pública.



































