Luego del asesinato del periodista oaxaqueño Alejandro Leyva Aguilar, ocurrido el 22 de julio, en los últimos meses diversos periodistas de Oaxaca han denunciado ataques e intimidaciones en su contra, incluso por parte de policías municipales y ante la inacción de las autoridades o de los mecanismos de protección.
A dos meses y medio del asesinato de Leyva, la familia señala nulos avances en la investigación atraída por la Fiscalía General de la República (FGR), por lo que exige que el caso no quede en la impunidad.
Una de las últimas denuncias de agresiones o amenazas a periodistas es la del columnista Horacio Corro, quien acusó a elementos de la policía municipal de Oaxaca de Juárez de acudir a su domicilio e intimidarlo, junto con terceros.
“La misma Policía Municipal de la ciudad de Oaxaca vino a agredir mi domicilio. Permitió que forzaran las ventanas de la casa para grabar el interior de la misma y grabarme a mí. Llamé a la Guardia Nacional, al 911, y en ninguna parte me respondieron”, señaló el comunicador en sus redes sociales.
Tras la denuncia, la Secretaría de Seguridad Vecinal de Oaxaca de Juárez argumentó que acudió para atender una situación entre particulares.
“Ante las inquietudes expresadas públicamente por el periodista Horacio Corro, se estableció comunicación personal con él para escucharlo, brindarle atención y compartirle la información correspondiente sobre el motivo de la presencia policial”, señaló en un comunicado.
Antes de la denuncia de Corro, el periodista Óscar Rodríguez, corresponsal de Milenio, acusó a funcionarios de los Servicios de Salud de Oaxaca por amenazas y agresiones en su contra, por lo que ya interpuso denuncias en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y en la Fiscalía General de la República (FGR).
Previamente, el 4 de septiembre, un grupo de periodistas también fue agredido verbalmente por taxistas foráneos que se manifestaban en la Secretaría de Movilidad (Semovi)
“Acuérdese de su compañero que lo mataron”, fue una de las amenazas hechas por una de las manifestantes a los reporteros y en alusión al homicidio de Leyva Aguilar, autor de la columna El Zumbido del Moscardón.
Antes de esta intimidación a varios periodistas, el periodista Ernesto Rojas Ayuso también acusó al gobierno estatal por lo que le ocurra.
Juan Carlos Zavala, corresponsal del diario El Universal, también ha padecido la estigmatización por parte del gobierno estatal, a través del consejero jurídico, Geovany Vásquez Sagrero, luego que la publicaciones de una trabajo que señala a funcionarios del Instituto de la Función Registral del Estado de Oaxaca (IFREO) en presuntos despojos. Debido a esto, Zavala interpuso una queja ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca contra Vásquez Sagrero, por intimidación y acoso.







































