El dueño de una barbería llamada “Génesis” de Puerto Escondido, ubicada en la Calle 3a poniente, frente a la comercial Dany, fue denunciado por utilizar una bandera nacional como capa para cortarles el pelo a los clientes.
De acuerdo con los denunciantes, quienes le reclamaron su falta de respeto al símbolo patrio, el estilista se burló del uso del lábaro patrio y dijo que para él “solo es una tela más”.
Sin embargo, existe una regulación sobre el uso de los símbolos patrios. De acuerdo con la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, no se necesita autorización para usar la Bandera Nacional en la fachada de inmuebles, domicilios, oficinas, vehículos, establecimientos comerciales o empresas. En estos casos la bandera puede ser de cualquier dimensión.
No obstante, debe darse a la Bandera un trato pulcro y decoroso, y deben respetarse las características de diseño y proporcionalidad.
De acuerdo al artículo 191 del código penal federal: “Al que ultraje el escudo de la República o el pabellón nacional, ya sea de palabra o de obra, se le aplicará de seis meses a cuatro años de prisión o multa de cincuenta a tres mil pesos o ambas sanciones, a juicio de juez”.
En la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales se señala que la Secretaría de Gobernación es la encargada de vigilar el cumplimiento de la ley, es decir, será la instancia encargada de sancionar a quienes la incumplan.
En el Código de Justicia Militar se establece, en el artículo 397, fracción II, que toda persona que custodie una bandera o estandarte y no la defienda en combate, hasta perder la vida si fuera necesario, será sancionado con una pena de 30 a 60 años de prisión.
Es una infracción usarla sin la autorización que se refiere el artículo 6 de la Constitución; así como inscribir en ella la denominación o razón social de instituciones sin previa autorización.
También se incluye el omitir rendir honores a la Bandera Nacional; inscribir en ella el nombre de personas físicas o instituciones para promover su imagen. bienes o servicios; o bien, portar la banda presidencial.









































