La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo arribó este viernes a Oaxaca, en una visita que por un lado fue recibida con preparativos oficiales y discursos institucionales, y por otro, marcada por la protesta social. Integrantes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) convocaron una movilización a las 14:00 horas, a donde se presente la mandataria, denunciando el incumplimiento de promesas clave por parte del nuevo Gobierno Federal.
Mientras autoridades estatales y municipales afinaban detalles para su recibimiento en un escenario cuidadosamente controlado, las calles contaban otra historia: bardas rayadas, mensajes de inconformidad y un creciente malestar del magisterio.
“CLAUDIA, MENTISTE”: LA SECCIÓN 22 ALZA LA VOZ
La disidencia magisterial no esperó al acto oficial. Desde tempranas horas del viernes, comenzaron a circular en redes sociales imágenes de bardas intervenidas con consignas directas contra Sheinbaum. Entre las más visibles:
“Claudia, mentiste. Abrogar la ley del ISSSTE. SECCIÓN XX”
“Sistema solidario de pensiones. SECCIÓN XX”
Estas frases, pintadas en muros de la capital oaxaqueña, reflejan el profundo descontento del gremio respecto a la Ley del ISSSTE de 2007. Una reforma que ha sido duramente criticada por la CNTE desde su aprobación. Y que esperaban, fuera abrogada bajo el nuevo gobierno morenista.
La Sección 22, conocida por su capacidad de movilización y su peso político en Oaxaca, advirtió que la llegada de la presidenta no sería sin reclamos.
DEMANDAS HISTÓRICAS NO ATENDIDAS
La exigencia central sigue siendo la restitución de un sistema solidario de pensiones, en lugar del modelo individualizado implementado desde la reforma al ISSSTE. La cual —según los docentes— precariza las condiciones de retiro y rompe el principio de seguridad social colectiva.
“Prometieron abrogar una ley injusta y no han hecho nada. Venimos a recordarle a la presidenta que los maestros no olvidan”, comentó uno de los voceros de base. El cual prefirió mantenerse en el anonimato.
Esta protesta ocurre en un contexto donde las expectativas hacia la administración de Claudia Sheinbaum siguen siendo altas. Especialmente entre sectores que históricamente han respaldado a la izquierda y al proyecto de la 4T.
UNA VISITA CON AROMA A DESENCANTO
Pese a la narrativa oficial de armonía y respaldo al gobierno federal, la movilización magisterial demuestra que no todo es consenso en el sur del país. Para muchos docentes, Sheinbaum representa la continuidad de un gobierno que les prometió justicia laboral. Pero que aún, no ha dado pasos firmes en esa dirección.
El acto de protesta —a través de pintas callejeras y movilización organizada— funciona como un recordatorio de que las bases sindicales. Particularmente en Oaxaca, siguen siendo un actor incómodo pero ineludible para cualquier administración.
¿SE REPETIRÁ LA HISTORIA DE LA CNTE Y EL PODER EJECUTIVO?
Desde el sexenio de Enrique Peña Nieto hasta el de Andrés Manuel López Obrador, la Sección 22 ha sido un actor constante en la disputa educativa y laboral. Aunque durante la 4T se lograron ciertos acercamientos, la paciencia del magisterio parece agotarse ante lo que consideran “simulación” o “desinterés”.
Por ahora, la presidenta no ha hecho declaraciones públicas sobre la protesta. Sin embargo, el mensaje ha sido claro: la Sección 22 no piensa permanecer en silencio, ni siquiera ante el arranque de un nuevo gobierno que muchos consideran aliado natural.
UN AVISO DESDE OAXACA
La visita de Claudia Sheinbaum a Oaxaca fue elocuente no por los discursos oficiales, sino por las pintas que la antecedieron. La Sección 22 le recordó, sin rodeos, que su palabra pesa y que los compromisos adquiridos en campaña no se archivan al llegar al poder.
Finalmente, la legitimidad del nuevo gobierno no solo se construirá con giras. Sino con la capacidad de escuchar —y responder— a quienes durante años han sido parte de la base social que hizo posible su llegada al poder.





































