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Pide la Iglesia evitar divisiones y violencia en el proceso electoral

Exhortó a los fieles a participar en los comicios electorales de modo consciente, libre y responsable, así como evitar divisiones y la violencia


Pide la Iglesia evitar divisiones y violencia en el proceso electoral | El Imparcial de Oaxaca
Foto: Adrián Gaytán / El Arzobispo Pedro Vázquez Villalobos, en su homilía dominical en Catedral

En un mensaje conjunto, los Obispos de la Provincia de Oaxaca a través de la Arquidiócesis de Antequera, exhortó a los fieles a participar en los comicios electorales de modo consciente, libre y responsable, así como evitar divisiones y la violencia.

El próximo 5 de junio del año en curso, las y los oaxaqueños regresarán a las urnas para elegir al nuevo gobernador del estado. Los Obispos de la provincia eclesiástica de Oaxaca, como pastores de la Iglesia, no podemos apoyar públicamente a ningún partido o candidato en particular, pero sí tenemos la misión de iluminar, desde la fe, este acontecimiento histórico e invitar a nuestros hermanos fieles a participar en estos comicios electorales de modo consciente, libre y responsable”, destacó el Arzobispo Pedro Vázquez Villalobos.

Al presidir la homilía dominical desde la Catedral de Oaxaca, expuso que se debe tomar mucha conciencia en este proceso electoral, pues transcurre mientras la sociedad continúa padeciendo las consecuencias de la pandemia a causa del Coronavirus “que ha acrecentado nuestros problemas económicos, políticos, culturales y pastorales y que ha cobrado la vida de muchas personas, dejando familias marcadas por el dolor y el abandono”.

Inspirados por el Evangelio, los católicos habrán de estar presente durante todo el proceso electoral como sal y luz. Ustedes son la sal de la tierra, ustedes son la luz del mundo y también como la levadura que fermenta la masa. El Señor Jesús utilizó estas imágenes para que sus discípulos entendieran que en toda circunstancia, ellos debían indicar a los demás el camino a seguir y transformar su ambiente social, sobre todo con su propio testimonio o ejemplo”.

Por ello, el Arzobispo dijo que considerando el entorno social de violencia e inseguridad, “aunado a la creciente división y enfrentamiento de la ciudadanía por su manera de pensar, sentir y actuar en el campo de la política, ser sal, luz y levadura en estas elecciones significa, ante todo, ser mensajeros y constructores de paz”.

Oremos y trabajemos para que el proceso electoral se desarrolle y termine sin conflictos extremos que pongan en peligro la vida de las personas y la unidad y orden público. Exhortamos encarecidamente a la sociedad oaxaqueña entera a evitar toda forma de violencia, a controlar las propias emociones y a no ahondar en las divisiones. Seamos promotores de la paz mediante la escucha, el diálogo y respeto mutuos.

También pidió a las y los candidatos evitar en sus campañas discursos, gestos y acciones que fomenten las confrontaciones agresivas y se apeguen a nuestras leyes electorales. “Ser luz, sal y fermento el día de las votaciones, significa hacerse presentes ante las urnas para votar, derrotando así el abstencionismo y, enseguida, votar con plena conciencia y responsabilidad”.

Dar el voto a las y los candidatos que sean personas honestas, sinceras, sensibles a las necesidades de los más pobres, que busquen y protejan el bien común y no sus intereses personales, que estén a favor de la vida y de la familia y que no dividan ni enfrenten a los diferentes sectores sociales, sino que los unan y les permitan colaborar en la solución de los graves problemas de nuestro estado.”

Ante las y los fieles católicos, el monseñor, señaló que si la razón de ser de la política es procurar el bien común, su perversión más radical consistirá en ponerla al servicio de los intereses de una clase social o de un partido.

Mientras vivimos como forasteros y emigrantes en este mundo, los cristianos tenemos que participar en la vida política, discerniendo y reflexionando, iluminados por la Palabra de Dios y la doctrina social de la Iglesia. Los cristianos también estamos llamados a cultivar las virtudes humanas, a tener un comportamiento ético y a construir no sólo la comunidad cristiana sino también la sociedad civil. Sin perder nunca la esperanza que profesamos en un mundo nuevo, ejercitemos el derecho al voto con responsabilidad y caridad política”, apuntó.


 

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