Poco más de 4 mil nuevos casos de diabetes se han detectado en los últimos años, al pasar de 50 mil 521 en 2019 a 54 mil 443 al cerrar 2021, de acuerdo al Sistema de Información en Enfermedades Crónicas (SIEC).
Aunado a este número de personas que se encuentran en tratamiento en las diferentes unidades del sector salud, las autoridades sanitarias estiman que una población similar desconoce que vive con este padecimiento.
Aunque a la fecha no se tiene con certeza la totalidad de personas que fallecieron por esta enfermedad el año pasado, el sector salud estima poco más de 5 mil defunciones en 2021; a diferencia de las 3 mil 492 que se reportaron en 2019.
La dependencia destacó la importancia de llevar un efectivo control del tratamiento en quienes padecen diabetes, que constituye la primera causa de muerte en México y la tercera en la entidad, así como el primer motivo de ceguera y de insuficiencia renal crónica terminal.
Así también es la segunda comorbilidad asociada a Covid-19, solo después de la hipertensión arterial, lo que genera un mayor riesgo de complicaciones postcovid-19.
La dependencia expuso que durante el 2021 acudieron a consulta aproximadamente 16 mil 111 pacientes con esta afección; de los cuales, el 30.4% corresponde a personas que se encuentran con niveles de glucosa controlados, es decir, tienen una hemoglobina glucosilada menor al 7.0%.
Ante ello, el jefe del Departamento de Prevención y Control de Enfermedades no Transmisibles, Gerardo Zacarías Jiménez, afirmó que se han intensificado las estrategias de prevención y diagnóstico en todas las Unidades Médicas, donde se realizan detecciones mediante cuestionarios de factores de riesgo y medición de cifras de glucosa.
Explicó que la diabetes tipo 2 es un problema de salud pública a nivel nacional y es considerada una patología que se presenta principalmente por herencia, consumo excesivo de azúcares, grasas, sedentarismo y malos hábitos alimenticios.
Señaló que la glucosa elevada crónica puede llegar a desencadenar neuropatía, pie diabético, amputaciones, ceguera, insuficiencia renal crónica terminal, enfermedades cardiovasculares e infartos agudos al miocardio (del corazón), enfermedades cerebrovasculares y muerte.
Por ello, destacó que ante síntomas como necesidad de orinar con frecuencia, sed excesiva, apetito constante, pérdida de peso repentino, cansancio extremo, falta de interés y concentración, las personas deben acudir a revisión médica para un diagnóstico oportuno.





































