Esta situación generó que en la entidad se tenga a la fecha entre cinco a seis trabajadores administrativos por cada médico, que genera no solo un déficit financiero, sino también de trabajadores indispensables en la atención de pacientes. A la fecha, se tiene un registro en Oaxaca de poco más de 7 mil médicos y 9 mil enfermeras.
El secretario de salud de Oaxaca, Juan Carlos Márquez Heine, explicó que en la entidad no solo hacen falta médicos generales y enfermeras, sino también especialistas como neurocirujanos, anestesiólogos, médicos intensivistas, oftalmólogos, entre otros.
Ante esta situación, expuso que la dependencia mantendrá un proceso de saneamiento de las finanzas de la misma institución y se continuará en la reingeniería para encontrar áreas de oportunidad.
Después de señalar que la contratación en exceso de trabajadores de salud en administraciones pasadas no debió generarse sin fuente de financiamiento, el secretario de salud señaló la importancia de cumplir con ley de disciplina financiera, porque de lo contrario, estarían sujetos a acciones penales y administrativas.
Del proceso de saneamiento, afirmó que no habrá un despido masivo, pero sí una reingeniería en las áreas de recursos humanos, para identificar dónde está el personal, cuáles son las plazas y las áreas de oportunidad.
En ese sentido, señaló que se busca el registro del personal que sí está trabajando, como ya se han identificado a quienes no están en los Servicios de Salud pero sí en otras instituciones, así como de aquellos con registro de trabajo en dos regiones en un mismo día. “Es una irresponsabilidad continuar con esas prácticas”, insistió el secretario de salud.





































