Por Rodrigo Martínez
La pandemia de Covid-19 demostró la urgencia de fortalecer la seguridad social que ofrece el ISSSTE y en particular sus servicios de salud, por lo que es de suma importancia contar con más profesionales, mayor infraestructura y mejor equipo en las unidades médicas.
A más de seis décadas de su fundación, el compromiso es lograr una profunda transformación que implique mejorar cada una de los 21 seguros, servicios y prestaciones, señaló el director general, Luis Antonio Ramírez Pineda.
Junto con ello, dijo, rescatar y ampliar la infraestructura hospitalaria que el organismo tiene en todo el país para mejorar la atención médica, como es la instrucción del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Tras destacar la entrega y compromiso de quienes sacrificaron su vida en favor de la salud de los pacientes durante esta pandemia, subrayó que este trabajo ha demandado un gran esfuerzo institucional, al suplir al 43 por ciento de sus compañeros en las áreas de salud, porque eran población de riesgo y se enviaron a sus casas.
De ahí el reto de hacer realidad juntos un Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado que pueda brindar servicios de mayor calidad, con más cercanía y solidaridad; “el reto es colocar a la derechohabiencia en el centro de nuestros quehaceres”.
En entrevista con “El Mejor Diario de Oaxaca”, resaltó que se enfrenta el reto de mejorar la calidad de los servicios de salud que ofrece a través de la construcción, sustitución, remodelación, ampliación y modernización de su infraestructura.
Así como actualizar el equipamiento, dotar de personal calificado en las clínicas y hospitales con los que cuenta, rescatar la vocación de servicio que distinguió siempre a los trabajadores del ISSSTE y regresar a la misión original, al compromiso que implica reconocer que el organismo es más que la salud, es una visión de seguridad social integral, puntualizó.
Ante el deterioro en sus instalaciones por el tiempo, falta de inversión y planeación, uso inadecuado de recursos, dispendio, corrupción, insuficiente asignación presupuestal que han vulnerado la calidad de los servicios, refrendó el compromiso de un mejor ISSSTE, cercano, eficaz, oportuno, solidario y proveedor de una seguridad social integral que respalde a todos los derechohabientes.
El funcionario ponderó que se impulsa una transformación que se centra en tres aspectos fundamentales: mejorar la atención, garantizar y fortalecer la viabilidad financiera en el mediano y largo plazo, así como avanzar en la construcción de un modelo preventivo de salud.
A pesar de las actuales condiciones de la pandemia, apuntó que se han dado los primeros pasos para identificar las necesidades, carencias y también conocer las fortalezas del Instituto.
Se ha transitado de atender a 488 mil derechohabientes a 13.3 millones, de la compra de hospitales privados a la construcción de una amplia red de clínicas y hospitales en todo el país.
Contar con unidades médicas de 24 horas, una Clínica de Detección y Diagnóstico Automatizado (CLIDDA) y utilizar la tecnología a través de la Telemedicina y la Cirugía Robótica.
Al referirse a la situación financiera de la institución, negó que las pensiones sean una carga para las finanzas del ISSSTE, pues eso se atendió con la reforma de 2007, con recursos federales se sustentan esas pensiones y tienen garantizado su pago.
Admitió deudas con los proveedores, pues en el proceso de transición observaron pasivos que complicaron el arranque del gobierno, sobre todo para atender las necesidades inmediatas con mejor infraestructura, más plazas médicas y mejor atención.





































