Tras concluir su Asamblea Nacional Representativa durante la madrugada de este 19 de junio, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordaron continuar con el paro de labores y mantener vigente la huelga nacional indefinida, al considerar que sus demandas siguen sin recibir una respuesta satisfactoria por parte del Gobierno Federal.
La decisión fue anunciada al término de la reunión, en la que los representantes magisteriales defendieron la permanencia del movimiento y aseguraron que la organización conserva la legitimidad para sostener sus exigencias.
“Pese a los embates que el Gobierno Federal y los medios de comunicación al servicio de la oligarquía han direccionado en contra de nuestra organización, hemos salido avantes”, expresó uno de los voceros durante el mensaje final de la asamblea.
ACUSAN CAMPAÑA DE DESGASTE CONTRA EL MOVIMIENTO
Durante el pronunciamiento, la CNTE sostuvo que distintos sectores han intentado desacreditar las movilizaciones magisteriales y aislarlas del respaldo social.
“Han intentado, sin éxito, poner a la sociedad en nuestra contra. Y sin embargo, continuamos”, señaló la organización al defender la continuidad de sus protestas.
Los dirigentes argumentaron que la permanencia del movimiento se sustenta en la legitimidad de sus demandas laborales y educativas.
“Nos asiste la justicia, porque nuestras demandas son justas, porque tenemos la solvencia moral para exigirlas”, afirmaron.
CONDENAN AGRESIONES CONTRA MAESTROS DE GUERRERO
Uno de los puntos más enérgicos del posicionamiento fue la condena a los hechos ocurridos el pasado 17 de junio contra integrantes de la Sección 14 de Guerrero.
La CNTE denunció lo que calificó como actos de represión y responsabilizó a las autoridades por la actuación contra los docentes movilizados.
“Condenamos la represión infligida a nuestros compañeros y compañeras de la Sección 14 de Guerrero, mostrando el talante represor de este gobierno, aunque lo nieguen una y otra vez”, expresaron.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensión entre el magisterio disidente y las autoridades federales, luego de varias semanas de movilizaciones y negociaciones sin acuerdos definitivos.
NOCHIXTLÁN, UNA HERIDA QUE SIGUE ABIERTA
El anuncio de la continuidad del paro coincidió con la conmemoración del décimo aniversario de los hechos violentos ocurridos en Asunción Nochixtlán, Oaxaca, el 19 de junio de 2016, cuando un operativo de seguridad para desalojar bloqueos carreteros derivó en enfrentamientos que dejaron personas fallecidas y decenas de lesionadas.
La organización magisterial aseguró que la fecha mantiene un profundo significado para el movimiento y reiteró su compromiso con la preservación de la memoria histórica.
“Hoy, 19 de junio, saldremos a marchar en la Ciudad de México y en el estado de Oaxaca para conmemorar el décimo aniversario de la brutal represión realizada en Nochixtlán”, señalaron.
Asimismo, agregaron que las actividades buscan también rendir homenaje a quienes perdieron la vida durante aquel episodio.
“Con ellos también honramos la memoria de nuestros caídos”, enfatizaron.
UN MOVIMIENTO QUE BUSCA PROYECTARSE A FUTURO
Además de ratificar la continuidad de la protesta, la CNTE destacó la capacidad de reorganización que, a su juicio, le ha permitido mantenerse vigente durante más de cuatro décadas.
Los dirigentes afirmaron que la organización continuará defendiendo sus principios democráticos y las demandas de sus bases sindicales.
“Advertimos que nuestra coordinadora seguirá teniendo vigencia por muchas décadas más”, expresaron antes de declarar formalmente el receso de la Asamblea Nacional Representativa.
El encuentro concluyó a la 1:08 horas de este 19 de junio con consignas a favor de la defensa de los derechos laborales y la continuidad de la movilización magisterial.
ENTRE LA NEGOCIACIÓN Y LA MOVILIZACIÓN
La ratificación del paro indefinido refleja que el conflicto entre la CNTE y el Gobierno Federal permanece abierto. Mientras la organización insiste en mantener la presión mediante movilizaciones y protestas, las autoridades enfrentan el desafío de encontrar rutas de diálogo que permitan atender las demandas magisteriales sin profundizar la confrontación social.
A diez años de Nochixtlán, la memoria de aquel episodio continúa siendo uno de los principales símbolos de resistencia para el movimiento disidente y un recordatorio de las consecuencias que pueden derivarse cuando el diálogo político resulta insuficiente.









































