La violencia volvió a cobrar vidas en el Centro Penitenciario de El Castillo, en Sinaloa. Una nueva riña registrada este viernes dejó dos personas privadas de la libertad muertas. Esto, apenas un día después de un enfrentamiento que provocó otros diez fallecimientos y dejó 16 internos heridos.
En menos de 24 horas, ambos episodios sumaron 12 personas fallecidas, entre ellas un niño de 11 años que se encontraba en el penal durante el horario de visita del jueves. La sucesión de hechos vuelve a poner en el centro de la discusión las condiciones de seguridad dentro del centro penitenciario y la capacidad de las autoridades para impedir nuevos enfrentamientos.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, la Dirección del penal reportó el segundo incidente en uno de los módulos. Tras recibir el aviso, el Grupo Interinstitucional desplegó un dispositivo para controlar la situación y proteger al resto de la población penitenciaria, así como al personal operativo y administrativo.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca fue notificada para iniciar las investigaciones correspondientes. Sin embargo, hasta el momento no se han detallado las causas de la nueva riña, las circunstancias en que ocurrieron las muertes ni las posibles responsabilidades.
DOS ENFRENTAMIENTOS MORTALES EN MENOS DE 24 HORAS
El primer episodio ocurrió el jueves 8 de octubre. El enfrentamiento dejó nueve personas privadas de la libertad muertas, además del niño de 11 años que acudió al centro durante la visita familiar. También se reportaron 16 internos heridos, quienes fueron trasladados para recibir atención médica.
La gravedad de los hechos motivó un despliegue de elementos de seguridad, incluidos efectivos de la Secretaría de Marina y de la Guardia Nacional. Como parte del operativo, un helicóptero de las Fuerzas Armadas sobrevoló las instalaciones para reforzar el resguardo del lugar.
Las visitas fueron suspendidas y familiares de los internos acudieron a las inmediaciones del penal en busca de información sobre sus seres queridos.
Después de ese primer enfrentamiento, las autoridades informaron que la situación se encontraba bajo control y que se mantendría la presencia de elementos de seguridad dentro y fuera del centro.
No obstante, el viernes se registró una nueva riña con dos víctimas mortales. La repetición de estos hechos en un periodo tan corto plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas preventivas y la capacidad de mantener el orden una vez controlado un incidente.
EL CASTILLO YA REGISTRABA OTROS EPISODIOS DE VIOLENCIA
Los enfrentamientos de octubre se suman a otros incidentes ocurridos durante 2026 en el mismo centro penitenciario.
El 24 de septiembre, dos internos murieron después de una discusión que derivó en una agresión con un objeto punzocortante en el área de talleres. Uno de ellos fue identificado como Cristian Daniel “N”, de 20 años, quien había ingresado al penal el 1 de septiembre. La identidad del segundo fallecido no fue difundida públicamente en ese momento.
Meses antes, el 31 de mayo, las autoridades efectuaron una revisión preventiva en los módulos tras recibir un reporte sobre una posible riña. Ese día se suspendieron las visitas familiares y algunos internos fueron reubicados por razones de seguridad, aunque no se reportaron personas lesionadas.
A estos episodios se suman dos fallecimientos registrados el 26 de junio y el 26 de agosto. En ambos casos, las autoridades manejaron inicialmente la hipótesis de un probable suicidio.
Con los dos fallecimientos de septiembre y los 12 de octubre, el penal acumula al menos 16 muertes de personas privadas de la libertad durante 2026, de acuerdo con el recuento de incidentes incluido en la información disponible. Esta cifra reúne hechos de distinta naturaleza y no implica que todos estén relacionados entre sí.
FAMILIARES ESPERAN INFORMACIÓN SOBRE LAS VÍCTIMAS
Tras el nuevo enfrentamiento, personal de Trabajo Social del centro penitenciario quedó encargado de establecer comunicación con los familiares de las personas fallecidas y proporcionarles información sobre lo ocurrido.
La atención a las familias se suma a las investigaciones que deberá realizar la Fiscalía estatal para reconstruir las circunstancias de ambos enfrentamientos, identificar a los posibles responsables y determinar si hubo fallas u omisiones en los mecanismos de vigilancia.
Hasta ahora, la Secretaría de Seguridad Pública ha señalado que el dispositivo interinstitucional permitió controlar la situación y que el resto de la población penitenciaria se encuentra bien. Sin embargo, no ha detallado qué originó la segunda riña ni qué medidas adicionales se adoptarán para prevenir nuevos episodios.
LA SEGURIDAD DEL PENAL, BAJO CUESTIONAMIENTO
La sucesión de enfrentamientos mortales plantea una exigencia que va más allá de desplegar fuerzas de seguridad después de cada incidente: esclarecer cómo se originaron los hechos y establecer medidas capaces de prevenir su repetición.
La investigación también deberá precisar las circunstancias en las que murió el menor de edad durante el primer enfrentamiento. Así como las condiciones que permitieron que la violencia alcanzara a una persona que acudió al penal en horario de visita.
En su comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa señaló:
“Reiteramos nuestro compromiso de actuar con responsabilidad, mantener informada a la ciudadanía y colaborar con las instancias correspondientes para el esclarecimiento de estos hechos”.
El compromiso anunciado deberá traducirse en información verificable sobre las investigaciones y las acciones preventivas. Mientras tanto, las 12 muertes registradas en dos días mantienen la atención sobre El Castillo, un centro penitenciario que ya acumulaba otros incidentes violentos durante el año.










































