Una ofensiva coordinada entre autoridades mexicanas y estadounidenses ha golpeado durante los últimos meses la estructura operativa, financiera y familiar de “Los Rugrats”, una célula armada vinculada a la facción de La Mayiza, dentro del Cártel de Sinaloa. Sin embargo, pese a las detenciones de presuntos operadores y familiares, su supuesto líder, Carlos Alberto Páez Pereda, alias “Carlitos Rugrats”, continúa prófugo.
Entre el 10 y el 15 de octubre, tres operativos realizados en distintos puntos del país dejaron 23 personas detenidas, de acuerdo con la información difundida sobre las acciones de seguridad. Entre ellas figuran cuatro familiares directos de Páez Pereda, señalados por las autoridades como presuntos integrantes de la red.
Los arrestos se suman a una investigación que incluye acusaciones federales en Estados Unidos, cateos en Baja California y detenciones en Sinaloa y el Estado de México. El objetivo es debilitar una estructura a la que se atribuyen actividades relacionadas con el narcotráfico, el lavado de dinero y la violencia criminal.
No obstante, el balance también deja una interrogante: ¿hasta qué punto las capturas de integrantes de una organización pueden desarticularla si su presunto dirigente sigue sin ser localizado?
ESTADOS UNIDOS ACUSÓ A ‘CARLITOS RUGRATS’ DE NARCOTERRORISMO
El cerco judicial contra Páez Pereda tomó una nueva dimensión el 7 de julio de 2026, cuando la Fiscalía federal del Distrito Sur de California hizo pública una acusación formal en su contra.
De acuerdo con el expediente judicial citado en los reportes, el hombre es señalado como presunto lugarteniente de alto rango y dirigente de una estructura violenta del Cártel de Sinaloa.
La acusación incluye siete cargos federales, entre ellos narcoterrorismo, apoyo material a una organización terrorista extranjera, participación en una empresa criminal continua y conspiración para el lavado de dinero.
Los documentos judiciales sostienen que Páez Pereda habría participado durante aproximadamente una década en la introducción de grandes cantidades de metanfetamina, fentanilo y cocaína a Estados Unidos, además de operaciones para lavar ganancias del narcotráfico.
SEÑALAMIENTOS
El agente especial del FBI en San Diego, Mark Remily, afirmó que el grupo ha contribuido a la violencia en México y al tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
“Los Rugrats han alimentado una violencia brutal en México que se extiende hasta Estados Unidos, junto con un flujo incesante de drogas letales hacia nuestras comunidades”, declaró.
Por su parte, el fiscal federal Adam Gordon recurrió al nombre de la organización para subrayar que las autoridades buscan llevar al acusado ante la justicia.
“No se puede capturar a un personaje de dibujos animados. Pero a un narcoterrorista, sí”, expresó.
El FBI incluyó a Páez Pereda en su lista de personas más buscadas. La ficha lo describe como armado y peligroso, y señala que tiene 30 años, es originario de Laguna Colorada, Sinaloa, y cuenta con tatuajes identificables en el brazo derecho y la espalda.
Antes, en septiembre de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense ya lo había sancionado por su presunta participación en la producción de fentanilo y el narcotráfico en Culiacán.
BAJA CALIFORNIA: INVESTIGACIÓN CONTRA LA RED DE DISTRIBUCIÓN
Las acciones contra la estructura también se extendieron a Baja California, donde la Fiscalía General de la República (FGR) investigó una presunta red de distribución de drogas sintéticas.
El 9 de septiembre de 2026, tres hombres fueron vinculados a proceso por su probable participación en delitos de delincuencia organizada y contra la salud. Fueron identificados como Luis Alberto Ayala Jáuregui, alias “El Loco”; Enrique Noé Barrera Loera, conocido como “Kike”, y Óscar Uriel Chaparro de la Rosa, señalado como presunto jefe de plaza.
Según las investigaciones, la red operaba en Tijuana, Mexicali y Ensenada. Los reportes ministeriales apuntan a que presuntamente distribuía narcóticos sintéticos y utilizaba viviendas de estancia corta para ocultar mercancía y dificultar su rastreo.
La indagatoria se inició en mayo de 2026 a partir de una denuncia anónima, aunque las acciones contra la presunta estructura se remontan a operativos realizados desde mediados de 2025.
El balance acumulado reportado incluye nueve órdenes de cateo —ocho en Tijuana y una en Durango—, siete personas detenidas y el aseguramiento de drogas, armas, cartuchos y vehículos.
Estas acciones constituyen uno de los antecedentes de la ofensiva contra la red que las autoridades relacionan con “Los Rugrats”.
La ofensiva se intensificó en octubre con detenciones en el Estado de México y Sinaloa, además de un despliegue contra presuntos integrantes del círculo familiar de Páez Pereda.
‘EL CARA DE COCHI’, DETENIDO EN VALLE DE BRAVO
El 10 de octubre, elementos de Fuerzas Especiales del Ejército y de la Guardia Nacional detuvieron a Jesús Darío Murrieta Navarro, alias “El Cara de Cochi”, en Valle de Bravo, Estado de México.
El detenido enfrenta una orden de aprehensión vigente en Sonora y un procedimiento relacionado con su posible extradición a Estados Unidos, según la información difundida.
Las autoridades lo señalan como presunto cabecilla de “La Barredora 24/7”, una estructura armada vinculada al Cártel de Caborca que, de acuerdo con las investigaciones, también habría operado al servicio de Páez Pereda.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que ocho personas fueron detenidas durante despliegues simultáneos en Valle de Bravo y Toluca. Entre ellas había tres hombres de nacionalidad colombiana.
Uno de estos últimos, identificado como Christian “N”, fue señalado como presunto enlace logístico y responsable de seguridad de “Carlitos Rugrats” en esa zona.
‘EL WICHO’, CAPTURADO CON FENTANILO Y UN ARMA
Tres días después, el 13 de octubre, integrantes de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional y del Ejército detuvieron a José Luis Ojeda Aguirre, alias “El Wicho”, en Villa Unión, Mazatlán, Sinaloa.
La Secretaría de la Defensa Nacional lo identificó como presunto operador financiero y logístico de “Los Rugrats”, bajo las órdenes directas de Páez Pereda.
Durante la detención, las autoridades aseguraron un arma larga, 206 dosis de fentanilo, dinero en efectivo y un vehículo.
Además, el detenido era requerido por autoridades judiciales del Distrito Central de California por un caso relacionado con posesión de cocaína con intención de distribución, según los reportes oficiales.
CUATRO FAMILIARES DEL PRESUNTO LÍDER, ENTRE LOS DETENIDOS
El tercer operativo se realizó el 15 de octubre en comunidades del sur de Culiacán, entre ellas Laguna Colorada, Los Becos y Costa Rica.
Durante la intervención se ejecutaron cinco órdenes de cateo y fueron detenidas siete personas, de acuerdo con la información difundida.
Cuatro de ellas fueron identificadas como familiares directos de Páez Pereda: sus primas Leslie Dennise Pereda García y Aglaee Ramírez Páez, así como su tía Claudia Selene García Ontiveros y su tío Francisco Javier Ramírez Agüero.
Las dos primas fueron señaladas como presuntas operadoras logísticas de la organización. Las autoridades no han hecho públicas, en la información disponible, pruebas judiciales definitivas que acrediten las funciones atribuidas a cada una.
Las otras tres detenidas fueron identificadas como Carlota Murillo Avendaño, María Alejandrina Páez Sainz y Ana Cristina Ramírez Páez.
En el despliegue participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y la FGR, con información del Centro Nacional de Inteligencia.
Las autoridades reportaron el aseguramiento de tres armas largas, una corta, ocho cargadores, dos paquetes de cocaína, tres vehículos, un vehículo todoterreno tipo Razer, una motocicleta y diversos dispositivos electrónicos.
Durante el operativo, videos difundidos en redes sociales mostraron a habitantes de Laguna Colorada formando una valla humana para impedir el traslado de una mujer detenida. La escena evidenció la tensión que puede generar este tipo de intervenciones en las comunidades donde se realizan.
¿QUIÉNES SON ‘LOS RUGRATS’ Y A QUÉ FACCION PERTENECEN?
“Los Rugrats” es el nombre con el que se identifica a una presunta célula armada relacionada con La Mayiza, facción del Cártel de Sinaloa encabezada por Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada.
El nombre del grupo hace referencia a la serie animada infantil de Nickelodeon. Según los reportes, sus integrantes habrían adoptado imágenes y símbolos relacionados con los personajes de la caricatura para identificar a la organización.
La célula se inscribe en la disputa entre La Mayiza y Los Chapitos, facción asociada con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. El enfrentamiento se intensificó después de la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos, en julio de 2024.
Desde entonces, la pugna interna ha estado relacionada con episodios de violencia en Sinaloa y con la disputa por territorios y actividades criminales.
Uno de los ataques atribuidos a “Los Rugrats” ocurrió en enero de 2025, cuando presuntos integrantes del grupo abatieron a Juan Luis Castro Morales, alias “El Gavilán”, identificado como jefe de seguridad de Los Chapitos en Culiacán.
La presunta actividad de la organización también ha sido investigada fuera de México. En julio de 2025, autoridades de República Dominicana activaron una orden de arresto nacional e internacional contra Páez Pereda y otros tres presuntos integrantes por posibles delitos de narcotráfico, lavado de activos y sicariato.
EL CÍRCULO SE CIERRA, PERO EL OBJETIVO PRINCIPAL SIGUE LIBRE
La serie de detenciones representa un golpe a distintos niveles de la estructura que las autoridades vinculan con “Los Rugrats”: operadores logísticos, presuntos responsables de seguridad, personas señaladas por manejar recursos y familiares del supuesto dirigente.
Sin embargo, detener a personas relacionadas con una organización no demuestra, por sí solo, que toda su estructura haya sido desmantelada. Para establecer el alcance real de la ofensiva será necesario conocer los avances judiciales, el papel que se acredite a cada detenido y si las autoridades logran localizar a Páez Pereda.
También queda por esclarecer hasta qué punto las capturas afectan la capacidad del grupo para mantener sus operaciones y qué medidas se adoptarán para impedir que otros integrantes ocupen los espacios que queden vacantes.
Por ahora, el resultado más visible es una sucesión de detenciones en distintas regiones del país, acompañada de aseguramientos de drogas, armas y vehículos.
Pese a los golpes contra su presunta red familiar y operativa, ‘Carlitos Rugrats’ continúa prófugo. Su localización y la resolución de los procesos abiertos serán claves para determinar si la ofensiva consigue debilitar de manera sostenida a la organización.












































