David “N” y Carlos “N”, los hermanos gemelos señalados por el ataque ocurrido en la Escuela Secundaria Número 13 de Torreón, podrían enfrentar penas de hasta 60 años de prisión cada uno, si al concluir el proceso son declarados responsables de los delitos que se les imputan.
La agresión, ocurrida el pasado 1 de octubre, dejó como saldo la muerte de la subdirectora del plantel y varias personas lesionadas. Los dos acusados, ambos mayores de edad y exalumnos de la escuela, ya fueron vinculados a proceso.
PRISIÓN PREVENTIVA Y SEIS MESES PARA INVESTIGAR
Durante la audiencia celebrada este domingo, un juez determinó vincular a proceso a los hermanos por su probable responsabilidad en los delitos de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
La acusación contempla además las calificativas de ventaja, alevosía, brutal ferocidad y saña.
Como medida cautelar se impuso prisión preventiva y se estableció un plazo de seis meses para completar la investigación. El periodo concluirá el 4 de abril de 2027.
La resolución no constituye una sentencia definitiva: ambos permanecen bajo la presunción de inocencia mientras continúa el proceso.
LA FISCALÍA VA POR LA PENA MÁXIMA
El fiscal de Coahuila, Federico Fernández Montañez, informó que la Fiscalía buscará que los acusados reciban la pena máxima que corresponda conforme a los delitos acreditados.
Al tratarse de adultos, los hermanos podrían recibir hasta 60 años de prisión cada uno, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades estatales.
La eventual condena dependerá de las pruebas que sean presentadas y valoradas durante las distintas etapas del procedimiento judicial.
EL ATAQUE OCURRIÓ AL INICIO DE LA JORNADA ESCOLAR
La agresión ocurrió alrededor de las 08:30 horas del 1 de octubre, cuando los dos jóvenes ingresaron al plantel, ubicado en Torreón y del que anteriormente habían sido alumnos.
Según los reportes difundidos después de los hechos, los agresores portaban petardos y armas blancas.
El ingreso de los jóvenes generó alarma entre estudiantes y trabajadores, quienes buscaron refugiarse en las aulas.
Un estudiante relató a medios locales que escucharon expresiones amenazantes antes de que comenzara la agresión. Posteriormente, algunos alumnos se encerraron en los salones para ponerse a salvo.
PERSONAL DE LA ESCUELA LOGRÓ DETENERLOS
La respuesta de trabajadores del plantel fue determinante para contener la agresión.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, personal de la secundaria logró desarmar a los jóvenes y mantenerlos retenidos hasta la llegada de los cuerpos de seguridad.
La intervención ocurrió después de que varias personas resultaran heridas y la subdirectora perdiera la vida.
El caso abrió cuestionamientos sobre los mecanismos de prevención y respuesta ante situaciones de violencia dentro de los centros escolares.
UNA ALUMNA YA FUE DADA DE ALTA
Tras el ataque, cuatro personas resultaron heridas. La Secretaría de Educación estatal informó que una estudiante ya fue dada de alta. Sin embargo, un directivo, un docente y un estudiante de secundaria continuaban hospitalizados al momento del reporte.
El director del plantel fue reportado fuera de peligro y con evolución favorable. Un profesor permanecía en terapia intensiva, estable, mientras que el estudiante lesionado también continuaba en terapia intensiva debido a inflamación craneal, aunque con evolución favorable.
LA ESCUELA ENFRENTA AHORA LAS SECUELAS
Las instalaciones fueron entregadas nuevamente a la comunidad educativa para iniciar trabajos de limpieza y reforzar las medidas de seguridad.
Pero el impacto del ataque no se limita al inmueble. Las autoridades educativas anunciaron una estrategia de atención y contención socioemocional dirigida a estudiantes, docentes, trabajadores y familias.
La intervención contempla reuniones y actividades diseñadas para atender las consecuencias emocionales derivadas de la violencia vivida dentro del plantel.
INVESTIGAN POSIBLE IMITACIÓN DE OTROS ATAQUES
La Fiscalía de Coahuila ha señalado como una de las principales líneas sobre el posible móvil que los jóvenes habrían intentado imitar ataques violentos cometidos anteriormente por otras personas.
Según la autoridad ministerial, durante las primeras investigaciones fueron localizados entre sus pertenencias imágenes y artículos relacionados con esos hechos.
Este elemento forma parte de la investigación y deberá ser sustentado con pruebas dentro del proceso penal.
El señalamiento también reavivó el debate sobre la exposición de jóvenes a contenidos violentos en internet y la responsabilidad de las plataformas digitales frente a material que pueda promover o incentivar agresiones.
EL DEBATE SOBRE LA VIOLENCIA DIGITAL
Después del ataque, el Gobierno de México anunció que trabajaría en nuevas disposiciones para establecer obligaciones a las plataformas digitales en materia de detección, reporte y eliminación de contenidos que inciten a la violencia.
El anuncio coloca el caso de Torreón dentro de una discusión más amplia: hasta dónde llega la responsabilidad de las plataformas y qué mecanismos pueden utilizarse para detectar señales de riesgo antes de que determinados contenidos tengan consecuencias fuera de internet.
Mientras ese debate continúa, el proceso contra los hermanos apenas comienza.
La investigación complementaria tendrá seis meses para reunir nuevos elementos y definir con mayor precisión las circunstancias del ataque, la responsabilidad individual de cada acusado y los delitos que finalmente podrán sostenerse ante un juez.
Por ahora, David “N” y Carlos “N” permanecen en prisión preventiva y será el Poder Judicial el que determine, al concluir el procedimiento, si son responsables y qué sanción corresponde.











































