El senador morenista Enrique Inzunza reapareció públicamente este jueves durante una sesión de la Comisión de Justicia del Senado. Aunque lo hizo de forma virtual y no de manera presencial, en medio de la controversia generada por los señalamientos del gobierno de Estados Unidos que lo vinculan presuntamente con integrantes de la facción de Los Chapitos.
La participación del legislador ocurrió durante una reunión híbrida de la comisión, en la que varios senadores acudieron físicamente al recinto legislativo. Mientras otros siguieron los trabajos mediante conexión remota.
La presencia de Inzunza llamó la atención debido a que sus apariciones públicas han sido limitadas desde que autoridades estadounidenses lo incluyeron entre los funcionarios sinaloenses señalados por supuestamente favorecer a grupos del crimen organizado durante su paso por el gobierno estatal.
LAS ACUSACIONES QUE LO PERSIGUEN
De acuerdo con documentos dados a conocer por autoridades estadounidenses, Enrique Inzunza. Quien se desempeñó como secretario general de Gobierno de Sinaloa antes de llegar al Senado, habría sostenido reuniones con Iván Archivaldo, Jesús Alfredo y Ovidio Guzmán, identificados como líderes de la facción conocida como Los Chapitos.
Según esas investigaciones, dichos encuentros habrían tenido como propósito establecer acuerdos para proteger y facilitar operaciones de esa organización criminal a cambio de beneficios políticos.
Las autoridades de Estados Unidos también sostienen que Inzunza y otros exfuncionarios presuntamente colaboraron en la designación de servidores públicos que garantizaran protección institucional a la organización delictiva.
Hasta el momento, ninguna autoridad mexicana ha informado sobre una imputación formal en territorio nacional derivada de estos señalamientos.
EL SENADOR NIEGA LOS SEÑALAMIENTOS
Desde que las acusaciones fueron difundidas públicamente, Inzunza ha rechazado cualquier vínculo con actividades ilícitas y ha sostenido que los señalamientos carecen de sustento.
En abril pasado anunció que evitaría acudir a determinadas sesiones legislativas para impedir que el tema fuera utilizado políticamente por sus adversarios.
En ese momento afirmó que no estaba dispuesto a prestarse a lo que calificó como “un espectáculo indigno” dentro del Congreso.
Posteriormente, el legislador acudió a comparecer ante la Fiscalía General de la República para manifestar su disposición a colaborar con cualquier investigación relacionada con el caso.
Incluso aseguró que asumiría personalmente su representación jurídica al declarar:
“Seré abogado de mí mismo”.
AUSENCIA PRESENCIAL Y COSTO POLÍTICO
La participación virtual de este jueves ocurre después de varias semanas en las que el senador evitó aparecer físicamente en las actividades legislativas más relevantes, incluida la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.
Su ausencia también coincidió con cambios internos dentro de Morena. A inicios de junio, dirigentes parlamentarios adelantaron que Inzunza dejaría de desempeñar algunas responsabilidades de representación política dentro del grupo legislativo.
Aunque el legislador mantiene intactos sus derechos como senador, las acusaciones han provocado cuestionamientos sobre el impacto político que este caso puede tener para Morena en un contexto donde el combate a la corrupción y al crimen organizado forman parte central de su discurso público.
UN CASO QUE SIGUE ABIERTO
La reaparición de Enrique Inzunza refleja la compleja situación que enfrentan los funcionarios señalados por investigaciones extranjeras que aún no derivan en procesos judiciales concluyentes en México.
Mientras el senador insiste en su inocencia, las acusaciones provenientes de Estados Unidos continúan generando presión política. Además ha alimentando el debate sobre la posible infiltración del crimen organizado en las estructuras gubernamentales.
Por ahora, el caso permanece abierto tanto en el terreno judicial como en el político. Donde cada aparición pública del legislador continúa siendo observada con atención.










































