Un episodio registrado en 2016 volvió a generar un amplio impacto mediático luego de que Renato Sales Heredia, excomisionado nacional de Seguridad en México, revelara detalles inéditos sobre la reacción de Joaquín “El Chapo” Guzmán al enterarse de la privación de la libertad de sus hijos en Puerto Vallarta, Jalisco.
Durante una entrevista concedida a Saskia Niño de Rivera para el podcast Penitencia, el exfuncionario federal relató que, al recibir la noticia en prisión, el entonces líder del Cártel de Sinaloa buscó la intervención directa de la administración del expresidente Enrique Peña Nieto y del secretario de Gobernación para intentar rescatar a sus familiares.
EL PACTO QUE OFRECIÓ “EL CHAPO” DESDE LA CÁRCEL
De acuerdo con el testimonio de Sales Heredia, la preocupación de Guzmán Loera fue inmediata e intensa. Ante la pregunta de cómo reaccionó el capo al enterarse del suceso, el excomisionado respondió categóricamente: “Angustiadísimo”.
En medio de esa crisis, Guzmán expresó su disposición a proporcionar información de inteligencia sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa a cambio de que las autoridades mexicanas intervinieran en la búsqueda y liberación de sus hijos.
La propuesta fue llevada al Gabinete de Seguridad Nacional; sin embargo, Sales precisó que cualquier acuerdo debía apegarse estrictamente al marco de la ley:
“Podemos hacer esto, pero conforme a la ley”, recordó Sales sobre la postura institucional adoptada.
El procedimiento debía canalizarse de manera formal ante el Ministerio Público bajo la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, otorgándole la figura de informante protegido para evitar irregularidades procesales que pudieran entorpecer su posterior extradición a los Estados Unidos.
“Si da información y nosotros la usamos sin respaldo legal, al rato estamos declarando nosotros allá en Estados Unidos”, explicó Sales sobre los riesgos jurídicos de una negociación informal.
EL SECUESTRO EN EL RESTAURANTE LA LECHE EN 2016
El suceso que detonó la desesperación del capo ocurrió el 15 de agosto de 2016, cuando su hijo Iván Archivaldo Guzmán Salazar celebraba su cumpleaños en el exclusivo restaurante La Leche, ubicado en Puerto Vallarta. Un comando armado irrumpió en el establecimiento y privó de la libertad a un grupo de comensales, entre ellos a los hijos de Guzmán Loera.
Aquel operativo fue atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en uno de los momentos de mayor tensión entre ambas organizaciones criminales. Una década después de los hechos, las declaraciones de Renato Sales ofrecen una nueva perspectiva histórica sobre las negociaciones secretas e intentos de colaboración que se gestionaron desde el interior del penal antes de que el capo fuera extraditado a territorio norteamericano.












































